domingo, 28 de agosto de 2016

El 27 de agosto de 1918

Veíamos, en el artículo anterior, las disposiciones que fueron exacerbando los ánimos de los nogalenses (estas se pueden ver aqui),  únicamente esperando el momento adecuado para aflorar. Eran alrededor de las 2 de la tarde del 27 de agosto de 1918 cuando un mexicano, Zeferino Gil Lamadrid, caminaba entre las vías del ferrocarril, desde Nogales Arizona hacia Sonora, muy cerca del cruce ferroviario que hay a un lado de la Garita principal.

En la estación del ferrocarril de la vecina población se encontraban el celador A G Barber y el militar William A Tucker, mientras que el soldado William H Klint, cuidando la línea divisoria, estaba un poco más al sur. Además, del lado mexicano de la línea estaban los celadores Francisco Gallego, Andrés Ceceña y Alfredo Galván.

Los estadounidenses creyeron que ocultaba algo debajo de las ropas, según declararían más tarde, por lo que Barber le ordenó en Español por tres ocasiones que se detuviera, aunque sin ser obedecido. Luego sacó su pistola, volviéndole a ordenar hacer alto.

Arriba incluyo un plano de la región del enfrentamiento, mientras que en seguida pongo una fotografía de la misma región. Se ve un ferrocarril cruzando la frontera, mientras que abajo se alcanza a ver el que fuera consultorio del Dr. Priego, y que actualmente es una agencia aduanal. Pero resumamos nuestra crónica.

Al ver la conmoción, se aproximaron los celadores mexicanos, quienes le dijeron al mexicano que no se detuviera. Entonces, el guardia con su rifle trató de cortarle el paso al mexicano, y aquí las versiones difieren, aunque el resultado fue que los participantes  en esta etapa del enfrentamiento fueron heridos, algunos mortalmente, mientras que Gil Lamadrid salió ileso del mismo y se perdió entre la gente.

Vino luego un momento de calma que algunas versiones  hacen durar hasta una media hora, hasta que llegaron de Camp Little (situado cerca de la confluencia de Grand Ave. con Mariposa), un destacamento de soldados de color al mando del Cap. Robert J. Mashburn, quien se dirigió al oeste de Nogales, ordenó colocar una ametralladora arriba del cerro de la Crawford, y envió al Cap. Joseph D. Hungerford a cruzar la frontera para apoderarse del cerro situado al este de Nogales. Y aunque éste fue muerto durante el asalto, sus soldados continuaron avanzando por ese lado del poblado. Además, el Cap. Roy Morledge, quien se encontraba al mando de otra tropa se apoderó del hotel Abadie, desde donde sus soldados empezaron a disparar sobre los mexicanos.

Al escuchar los primeros disparos, el presidente municipal de Nogales, Félix Buenrostro Peñaloza interviene, intentando detener la violencia, aunque es alcanzado por un disparo, quedando tirado en la banqueta hasta que “algunos vecinos , por medio de cuerdas  [lograron meterlo] en la Botica del Dr. Priego”. Y mientras el éste lo atiende, Peñaloza permanece consciente, y según declarará después el Dr. Priego, le dice al doctor que “no vaciló en exponerse a una muerte segura pero en su calidad de Presidente Municipal creyó cumplir con su deber." Y así sucede, ya que fallece unos minutos después por hemorragia interna.

Mientras sucede ésto, el Comandante de la Guarnición de Nogales, Son., Cap. Adalberto J. Abasolo, les ordena a sus soldados no participar en la lucha, aunque reparte rifles a los civiles que acuden a pedírselos, a la vez que afuera de la población un tren con soldados yaquis, al oír los disparos acuden a ayudar, y el Tte. Cor. Enrique Buelna, a su mando, se dirige a uno de los cerros situado al este de Nogales con soldados de caballería a desalojar a los estadounidenses, y así se generaliza el combate hasta que, al obscurecer se ordena  hacer alto al fuego.

Si deseas conocer más sobre este asunto, puedes hacerlo aquí.

domingo, 21 de agosto de 2016

Los antecedentes del 27 de agosto de 1918

Al iniciar la revolución mexicana, que comprende desde 1920 hasta 1918 en Nogales, la entonces villa, formada por unos 9 mil habitantes, abarcaba desde la frontera hasta la actual Plaza Hidalgo.

El primer periodo revolucionario, de 1910 a 1913 o sea el Maderismo, había pasado casi inadvertido aquí. Si acaso, dejó como única herencia la construcción de la Escuela Pestalozzi, inaugurada en 1912.

Sin embargo, el segundo periodo revolucionario, que comprendió de 1913 a 1915, ocasionado por  las pugnas interfaccionarias entre Constitucionalistas y Villistas, entre Calles y Maytorena, fue cuando Sonora se convirtió en escenario bélico de primer nivel para la revolución.

Aquí empezó la participación bélica de Sonora y de Nogales en la revolución; en Nogales empezaron sus vidas públicas los próceres revolucionarios Venustiano Carranza, Alvaro Obregón o el mismo Francisco Villa, quien vino en varias ocasiones a esta frontera. Esto se debió a que Nogales no podía escapar a su condición fronteriza, y las tendencias históricas mundiales que desembocaron en la Primera Guerra Mundial afectaron profundamente a esta población. Sin embargo, no es esta la ocasión de hacer una crónica de lo sucedido aquí, durante ese periodo, sino hablar de los procesos que culminaron el 27 de agosto de 1917.

Entonces, el escenario del teatro en  Estados Unidos era el siguiente: su presidente, Woodrow Wilson, debía preparar a la opinión pública, que en su mayoría era aislacionista,  para su participación en la guerra que se avecinaba; además, buscaba su reelección. También necesitaba un espacio para ejercitar a su ejército, que estaba formado por unas fuerzas armadas casi sin entrenamiento que no tenían la fuerza que alcanzaron posteriormente.

Finalmente, el incidente internacional de Columbus, Nuevo México, cuando Villa lo atacó en marzo de 1916, como venganza por el desconocimiento estadounidense a su facción, en opinión de algunos historiadores estadounidenses le cayó como anillo al dedo a  Wilson para preparar el escenario.
Este ataque alteraba la percepción aislacionista estadounidense, y su respuesta a la invasión de Nuevo México le serviría para combatir  las tendencias nacionalistas de los revolucionarios mexicanos, además que, organizando una expedición punitiva en contra de Villa, serviría para ejercitar las fuerzas militares estadounidenses. De esta manera envió al Gral. John J. Pershing, el mismo que dirigiría pocos meses después las fuerzas militares estadounidenses en el teatro bélico europeo, a que mandara la expedición punitiva que, sin pedir permiso a México, entró al territorio nacional con la intención de apoderarse de Villa.

El gobierno de Sonora, como consecuencia de lo anterior, ordenó que se realizara un inventario de las existencias de alimentos, y todo Sonora se llenó de rumores sobre cuándo se iniciaría la invasión al Estado.  Llegó a tal grado la sicosis, que toda la población nogalense fue evacuada en junio de ese 1916, y únicamente quedó un contingente de policías a cuidar la población.

Sin embargo, la verdadera intención del presidente Wilson no era abrir un segundo frente bélico tan cerca del territorio estadounidense, por lo que la situación fronteriza gradualmente volvió a la calma, aunque las acciones estadounidenses por el control de su territorio continuaron. En abril de 1917, Estados Unidos entraba a la I Guerra Mundial y ese diciembre fueron establecidos los requisitos de contar con un pasaporte para cruzar la frontera, en una justa medida para controlar su territorio, aunque se colocaron soldados a cuidar la frontera, los que, o bien no hablaban Español o no se dignaban advertir a quienes intentaban cruzar, que no lo hicieran por ese lugar, sino que simplemente les disparaban.

He documentado alrededor de diez incidentes internacionales que, si bien uno sólo es mucho para una frontera internacional, para aquella entonces pequeña población nogalense fue demasiado. Esto llevó al alcalde nogalense, Félix B. Peñaloza, a quejarse por escrito: "los atentados que en más de una ocasión se han registrado en esta frontera, provocando con sus desmanes un conflicto internacional que debemos evitar."
Pero no se le hizo caso...

domingo, 14 de agosto de 2016

Nogales al terminar el Siglo XIX

Como consecuencia de mi más reciente artículo histórico,  me han hecho varias preguntas acerca de las diferencias entre las costumbres del resto de México y las nogalenses de finales del XIX, las que intento responder en este artículo, aunque sea en relación con las causas de esas diferencias, no acerca de las diferencias en sí.

Tanto Sonora como  Arizona estaban formados por poblaciones que eran eminentemente rurales entonces; por ejemplo, fue hasta la década de 1960 cuando se equipararon la población rural y  la urbana en todo México. Sin embargo, el municipio de Nogales se había distinguido, ya desde sus inicios, por ser precursor de la modernidad urbana en Sonora. Una causa de ello era que Nogales era el único verdadero puerto hacia el exterior. No existía entonces comunicación por tierra hacia el centro del país, tal como carreteras; ésto mientras que el único otro puerto sonorense, Guaymas, se comunicaba a través de barcos principalmente con el centro del país, aunque también lo hacía con San Francisco, en California.

Para salir de Sonora hacia la unión estadounidense, a Europa o aún al centro de México, los políticos o gente de negocios de Sonora debían, como única opción, venir primero a Nogales por tren, después cruzar la frontera y por El Paso regrear para dirigirse al centro del país, o bien ir a cualquier punto de la unión americana.

En Nogales había hoteles y restaurantes para atraer turismo hacia esta entonces nueva población que se sostenía económicamente con una tasa de cambio que ya había durado bastante tiempo, un peso valía aproximadamente 50 centavos. Además, el único banco en ambas poblaciones era el International Bank, del que decía un artículo periodístico de entonces:

"el cajero, Fred Herrera, ha colocado a esa institución sobre firmes cimientos.  Recientemente, varias firmas  pesadas de Sonora, de Hermosillo y de otros lugares, han abierto cuentas en esta confiable institución." 

Este banco situado como les digo en la ciudad arizonense, por la Calle Morley, aproximadamente en el siguiente edificio, hacia el Sur, de la actual tienda Bracker´s, había funcionado también para que los sonorenses aprendiesen las complejidades de las finanzas modernas. El Banco de Sonora apenas se iniciaba por entonces, y es curioso que los principales accionistas fuesen gente de negocios, de Nogales, de Hermosillo o Guaymas. Por otro lado, Cananea no existía aún como población, ya que sería hasta 1898 en que William Greene le compraría los fundos mineros a la viuda de Pesqueira.

Pero la banca no lo era todo, también había, ya fuese en esta frontera de Sonora o en Arizona, Iglesias  y de distintas denominaciones; la Episcopal, las Católicas, la Congregacional y la Metodista, en las que, siguiendo la costumbre estadounidense, el sermón, al que se le asignaba un título, constituía lo principal del ritual. De esta manera, a manera de ejemplo, en la imagen del periodo que incluyo, puede verse que el sermón principal de la dedicación de la Catedral de Tucsón fue "La Iglesia Católica es el Avance del Progreso."

Por otro lado, en cuestión de teatros, la población arizonense contaba con la Casa de la Opera que se encontraba precisamente a espaldas del Banco International, sobre la calle Nelson (no sé porqué la gente de entonces prefería llamarle "Calle de las Hilachas") para realizar las actividades culturales de ambas poblaciones, ya que aún no había sido construido el Teatro Ramírez  del lado sonorense (que sería edificado en donde actualmente se encuentra el Edificio del Estado). El  otro edificio que se podría dedicar a eventos culturales, el templo  masónico de Nogales, Arizona, no fue edificado sino hasta 1897.

Estaban, además, también la mayoría situados sobre la Calle Nelson, los cuatro periódicos de la ciudad: el Border Vidette, el Oasis, la Era Nueva y la Patria Nueva, aunque poco después se cambiaría El Tráfico, de Francisco Espriú, de Guaymas a Nogales. Sería muy cansado que hablara de cada uno de estos periódicos, aunque mencionaré que en el lado Sonorense de la frontera el primer periódico conocido fue El Monitor Fronterizo, del que únicamente se sabe de un ejemplar que fuera publicado el 14 de septiembre de 1888, aunque correspondiente al tercer año de publicación, y además era el número 136.

Pero regresando a esta crónica, incluyo aquí una página del periódico The Oasis, correspondiente al 13 de febrero de 1897, en el que es muy interesante ver la publicidad que se incluye, aquella en la que se menciona al Banco International, así como la mención de otras notas publicitarias de negocios de Sonora. Igualmente, entre las noticias incluidas viene la crónica de la dedicación de la Catedral Católica de San Agustín, en Tucsón, la que ya mencioné. La imagen completa puede verse reducida a la izquierda, y con mayor definición, aumentada aquí.

El Alcalde de Nogales, Sonora, era Carlos Garza Cortina, quien también era funcionario de la aduana mexicana, además de un destacado broker fronterizo, mientras que en la población vecina lo era nuestro conocido, Fred Herrera, el cajero bancario a quien ya hemos conocido.  Es decir, ambos personajes derivaban la principal fuente de sus ingresos de sus actividades extra gubernamentales en la nueva población.

William Christian "Black Jack"
Por entonces ocurrieron dos eventos notables en cada una de las poblaciones, mientras que en Nogales, Sonora, el 12 de agosto de 1896, hace exactamente estos días 120 años, un grupo de unos 40 Yaquis asaltaron el nuevo edificio de la aduana; una semana antes un grupo de cinco bandoleros, encabezados por "Black Jack," intentó aparentemente infructuosamente, ya que nunca hubo certeza de lo que pasó con el botín, asaltar el International Bank de la población vecina.

De cualquier manera, la fama del lugar había llevado a que los principales políticos y gente de negocios sonorenses se cambiaran aquí. Así, Elena Pesqueira, viuda de Don Ignacio Pesqueira, Don Ignacio Bonillas, todos encabezados por Ramón Corral, quien intentaba cambiar la casa de gobierno estatal a esta frontera para evitar los calores veraniegos de Hermosillo y para ello construyó su casa de verano en el lugar, de esta manera empezaron a construir sus mansiones cerca de la línea, de la frontera cerca de la casa que por entonces también se construía, perteneciente al primer agente aduanal de la población, Próspero Sandoval, en un proceso que truncaría la revolución. Pero ese será tema de otro artículo, ya que el espacio de que dispongo no es suficiente.

domingo, 7 de agosto de 2016

El Templo de la Purísima Concepción de Nogales

Es mucho lo que ha cambiado el templo católico de la Purísima Concepción de Nogales desde su dedicación. De acuerdo con las fotos más antiguas existentes, que remontan el comienzo de su construcción a 1886 o 1887, originalmente consistió éste en un galerón hecho de adobe con una longitud de 20 metros por doce de ancho y techo de lámina de dos aguas que no contaba con cúpula ni torres de campanario. Como único adorno de la fachada había una crucecita que la remataba.

Ahora bien, al acudir a los libros del Archivo Histórico del Estado de Sonora, encontramos los registros de la apertura de un templo católico, dirigido por el Pbro. Patricio Sánchez, de Magdalena, y quien asistía en la nueva iglesia nogalense. En sendos oficios del 15 de octubre de 1890, dirigidos tanto al Presidente Municipal, Próspero Sandoval, como al Gobernador del Estado, Ramón Corral y al Obispo de la Diócesis de Sonora, Dn. Herculano López de la Mora, Sánchez  les informaba de lo anterior.

El primer bautismo, según los libros de la propia parroquia, se realizó el 7 de febrero de 1891, y aunque en el Archivo del templo faltan los primeros registros parroquiales de matrimonios o defunciones, por el Archivo del Registro Civil sabemos que hubo matrimonios ya desde finales de 1884.

Probablemente la más importante de todas las modificaciones que ha tenido el templo consistió en el enjarre del edificio y que se le agregó una fachada de piedra, acojinada en la fachada y ciclópea a los lados, lo que da una idea de que los recursos existentes no fueron suficientes.

Para realizar esta obra se llevó a cabo, el sábado 27 de junio de 1896 un concierto organizado por la Sra. Laura de Chenoweth, en el que participaron , entre otros, la Sra. de Fernando Braun con una selección de la ópera Carmen, seguido por una selección de La Tormenta, cantado por las Sras. de Chenoweth y Braun. Después destacaron varias piezas musicales tocadas en mandolín, tocadas por Fernando y Manuel Ortiz. Les seguiría Enrique Acevedo con su vena cómica ya conocida de todos, interpretando Caballero de Gracia. Esta comicidad ya conocida de Acevedo le serviría el siguiente mes de agosto, cuando una banda de indígenas atacó al nuevo edificio de la Aduana, y al verse descubierto Acevedo, los confundió al empezar a lanzarle vivas a Teresa Urrea, lo que  utilizó éste para escapar de sus presuntos captores. El concierto continuaría con otras piezas, entre las que destacaron la interpretación de La Niña Pancha realizada por la Sra. de Chenoweth, y las de piano de la hermanas Eloísa y Jesús Ramírez.

Es ilustrativo saber quiénes fueron las personas mencionadas en el párrafo anterior. Laura Escalante de Chenoweth fue hija de Vicente Escalante. Nacida en Hermosillo 21 años antes, lugar del que su padre fue Alcalde, casaría en 1898 con el Dr. William F. Chenoweth, quien a su vez había nacido en 1865 en Ohio, y después de estudiar medicina en la Univ de Cincinnatti, vino a Sonora en donde se empleó como cirujano del Ferrocarril de Sonora, además de relacionarse con posesiones mineras, como por ejemplo la de Cerro Prieto, situada al Noreste de Cucurpe. Otra hermana de Laura Escalante fue Amparo, quien había casado en 1888 con el entonces Secretario de Gobierno de Sonora y futuro Vicepresidente de la República, Ramón Corral.

Otro individuo que merece mencionar de esta lista fue Enrique Acevedo, quien era empleado de la Aduana, y casaría en 1898 con Ana Elias, hija de José Elías y Ana Salazar, dueños originales de Los Nogales. Finalmente, Eloísa Ramírez casó con Alberto Mascareñas Navarro. Fue hija de Don Cirilo Ramírez, quien fuera Secretario de Gobierno de Sonora y Gobernador interino del Estado, magistrado del Supremo Tribunal de Justicia de Sonora,  por muchos años editor del periódico oficial del Estado, y quien construyó de su bolsa el Teatro Ramírez, que estuvo situado en donde actualmente se halla el Edificio del Estado. Esto nos da una idea de sus inclinaciones musicales. Después de la revolución, acompañó a su esposo, Alberto Macareñas, a la Ciudad de México, a donde fue éste, llamado por Plutarco Elías Calles para que se hiciera cargo del Banco de México.

Pero regresando a nuestra crónica, vemos que conseguidos los recursos económicos para la adecuación del templo, la obra se le encargó al contratista E. B. Hogan, quien concluyó su trabajo en noviembre siguiente. Ese retraso, como es de deducirse, se debió a lo copioso de las lluvias veraniegas de entonces, aunque de cualquier manera continuaron siendo realizados los oficios religiosos mientras se adecuaba el templo.

Cabe agregar que el día 3 de julio siguiente, el edificio más antiguo de Nogales desaparecía cuando fue demolida la que fuera cantina de John Brickwood, situada exactamente sobre la frontera misma, a un lado  del Monumento 122, para formar la Calle Internacional del lado estadounidense.

Pero el espacio se me agota, así que dejaré para otra ocasión el concluirlo.

domingo, 31 de julio de 2016

En dónde nació Nogales

Desafortunadamente, desaparecieron para siempre los registros del catastro municipal que nos hablaban del inicio de esta población. Eso se debe a que los archivos locales fueron quemados el 25 de noviembre de 1915, aunque ese no es el tema de este artículo, sino intentar redescubrir los lugares específicos en los que surgió esta población nogalense.

Afortunadamente, es posible reconstruir las regiones del Nogales original si usamos el Contrato del Fundo Legal de la nueva población, firmado el de agosto de 1884, el que ha sido publicado algunas veces, aunque su texto completo se puede consultar en:

http://www.municipiodenogales.org/castellano/historia/fundo_legal.htm

Según el contrato de este fundo, y de acuerdo al plano original de la nueva población, ésta quedaría comprendida dentro de 19 cuadras numeradas, las que coprenderían desde la frontera hasta el actual callejón Ramos. Las cuadras estarían, en su mayor parte, divididas en dos secciones por un callejón de 20 pies de anchura. Por ejemplo, de Este a Oeste estaría la Calle Arizpe (hoy Obregón), separada de la Calle Ingenieros por el callejón Hidalgo, o de Norte a Sur la Calle Campillo, separada de la Calle Pierson por el callejón Ochoa. Las únicas disgresiones de este esquema surgirían cuando el terreno en sí no lo permitiera, o cuando hubiese algún accidente del terreno, como un arroyo que impidiera que se siguiera el esquema.



Por otro lado, para la fecha en que se firmó ese contrato, a finales de Agosto, el día 28, se habían ya vendido un total de 52 lotes, los que obviamente  forman el centro original de Nogales, los que por naturaleza propia constituyen el origen de esta población.

Las calles mencionadas relacionadas con la ubicación de estos lotes entonces son, en primer lugar la Calle Elías y Ferrocarril (actual Ruiz Cortines) con trece lotes, seguida por la Camou (actual Internacional) y Elías con otros trece lotes. Lógico todo ésto, ya que los posesionarios originales nogalenses debieron escoger los lotes más cercanos al Monumento Internacional, que era una mojonera en realidad, que había sido erigida en 1855, cuando la población no existía aún, para definir la frontera. Esta mojonera fue reemplazada a finales del XIX por el obelisco 122 que se halla a unos metros al Oeste de la Garita de la Elías y que puede ser visto por cualquiera que detenga su prisa urbana.

Naturalmente, no podía crecer  por entonces Nogales hacia el Este, debido a la presencia, en ese lugar, del acantilado que forma el cerro de la calle Elías. Fue por ello que los posesionarios originales de lotes nogalenses dirigieron su atención al terreno plano situado al Oeste de la vía del ferrocarril. En esa región  escogieron las cuadras, también obviamente lo más cercanas a la frontera, que quedaban comprendidas dentro de los límites definidos por la actual calle Internacional (entonces Camou), la Campillo, la Pesqueira y la Arizpe.

El problema al que se enfrentaban fue la existencia de un arroyo que aún hoy pasa a un lado del hotel Fray Marcos, para cruzar después la calle Campillo y continúa a un lado del actual edificio de telégrafos nacionales. Para resolver este accidente del terreno, fueron escogidos 12 lotes en la calle Internacional (entonces Camou), Juárez, Campillo y Arizpe, y después cuatro lotes más en la manzana definida por la Pesqueira, Juárez, Camou y Campillo. (Incluyo un plano de Nogales realizado en 1894, al que le coloreé, para mayor facilidad interpretativa, los arroyos. Debemos recordar además que, el arroyo internacional, como lo conocemos, fue embovedado años después).



Ese consistió en el origen de Nogales, aunque poco después toda la región que comprendía el Fundo Legal original fue construida. Pero ese es tema de otro artículo

En dónde nació Nogales

Desafortunadamente, desaparecieron para siempre los registros del catastro municipal que nos hablaban del inicio de esta población. Eso se debe a que los archivos locales fueron quemados el 25 de noviembre de 1915, aunque ese no es el tema de este artículo, sino intentar redescubrir los lugares específicos en los que surgió esta población nogalense.

Afortunadamente, es posible reconstruir las regiones del Nogales original si usamos el Contrato del Fundo Legal de la nueva población, firmado el de agosto de 1884, el que ha sido publicado algunas veces, aunque su texto completo se puede consultar en:

http://www.municipiodenogales.org/castellano/historia/fundo_legal.htm

Según el contrato de este fundo, y de acuerdo al plano original de la nueva población, ésta quedaría comprendida dentro de 19 cuadras numeradas, las que coprenderían desde la frontera hasta el actual callejón Ramos. Las cuadras estarían, en su mayor parte, divididas en dos secciones por un callejón de 20 pies de anchura. Por ejemplo, de Este a Oeste estaría la Calle Arizpe (hoy Obregón), separada de la Calle Ingenieros por el callejón Hidalgo, o de Norte a Sur la Calle Campillo, separada de la Calle Pierson por el callejón Ochoa. Las únicas disgresiones de este esquema surgirían cuando el terreno en sí no lo permitiera, o cuando hubiese algún accidente del terreno, como un arroyo que impidiera que se siguiera el esquema.



Por otro lado, para la fecha en que se firmó ese contrato, a finales de Agosto, el día 28, se habían ya vendido un total de 52 lotes, los que obviamente  forman el centro original de Nogales, los que por naturaleza propia constituyen el origen de esta población.

Las calles mencionadas relacionadas con la ubicación de estos lotes entonces son, en primer lugar la Calle Elías y Ferrocarril (actual Ruiz Cortines) con trece lotes, seguida por la Camou (actual Internacional) y Elías con otros trece lotes. Lógico todo ésto, ya que los posesionarios originales nogalenses debieron escoger los lotes más cercanos al Monumento Internacional, que era una mojonera en realidad, que había sido erigida en 1855, cuando la población no existía aún, para definir la frontera. Esta mojonera fue reemplazada a finales del XIX por el obelisco 122 que se halla a unos metros al Oeste de la Garita de la Elías y que puede ser visto por cualquiera que detenga su prisa urbana.

Naturalmente, no podía crecer  por entonces Nogales hacia el Este, debido a la presencia, en ese lugar, del acantilado que forma el cerro de la calle Elías. Fue por ello que los posesionarios originales de lotes nogalenses dirigieron su atención al terreno plano situado al Oeste de la vía del ferrocarril. En esa región  escogieron las cuadras, también obviamente lo más cercanas a la frontera, que quedaban comprendidas dentro de los límites definidos por la actual calle Internacional (entonces Camou), la Campillo, la Pesqueira y la Arizpe.

El problema al que se enfrentaban fue la existencia de un arroyo que aún hoy pasa a un lado del hotel Fray Marcos, para cruzar después la calle Campillo y continúa a un lado del actual edificio de telégrafos nacionales. Para resolver este accidente del terreno, fueron escogidos 12 lotes en la calle Internacional (entonces Camou), Juárez, Campillo y Arizpe, y después cuatro lotes más en la manzana definida por la Pesqueira, Juárez, Camou y Campillo. (Incluyo un plano de Nogales realizado en 1894, al que le coloreé, para mayor facilidad interpretativa, los arroyos. Debemos recordar además que, el arroyo internacional, como lo conocemos, fue embovedado años después).



Ese consistió en el origen de Nogales, aunque poco después toda la región que comprendía el Fundo Legal original fue construida. Pero ese es tema de otro artículo

domingo, 24 de julio de 2016

El Fundo Legal de Nogales

El Gobernador del Estado de Sonora, reconociendo que en este lugar de la frontera surgiría una población, firmó la Ley 29 el 10 de julio de 1884, que fue publicada un día después, tema que cubrimos en el artículo anterior de esta serie.

En el artículo segundo de esta ley, se autorizaba al ejecutivo del Estado para que realizara la negociación adecuada con los dueños del terreno, para que la nueva población contara con la superficie de terreno necesaria para establecer su Fundo Legal, según rezaba éste:

"Se faculta al Ejecutivo para que arregle con los dueños del terreno en que está ubicada la población de Nogales, la adquisición de solares y de todas las ventajas que sean necesarias para facilitar el progreso de la expresada municipalidad."

Así fue  cómo el 28 de agosto siguiente se reunieron en Hermosillo Conrado Aguirre, quien representaba a la familia Elías y demás condueños sonorenses del terreno. Aguirre llevaba una carta poder en la que se le autorizaba a representar a su esposa, Carmen Elías, así como a Don José Pierson y a su hijo del mismo nombre, quien a través de los años se convertiría en un maestro musical de categoría mundial, a Antonio Campillo, quien era esposo de Victoria Elías, y Feliciano López, quien era tutor del menor Enrique Elías, y finalmente también a Ana Salazar, quien para entonces había enviudado de Don José Elías. Además, asistieron a la reunión Don José Camou, quien era dueño de la otra mitad del terreno de Nogales,  y el Gobernador de Sonora. La meta de esa reunión, como lo vemos, era la cesión de parte de su posesión en el terreno, para que allí se estableciera el Fundo Legal de la nueva población.

La meta era la cesión de "un cuadrado de un mil doscientas varas por lado, hacia el Sur de la línea divisoria con los Estados Unidos", aunque,  para compensar el terreno que los condueños le habían vendido ya al ferrocarril, se tomaría “además del cuadrado de 1,200 varas por lado, 100 varas más, por alguno de los lados y en todo el largo de éste, pudiendo el Ayuntamiento tomarlas por el que estime conveniente.”

Así fue cómo se midieron 100 varas más del lado sur del terreno con lo que el Fundo Legal quedó finalmente delimitado en forma de rectángulo que iba desde la frontera hasta el actual callejón Ramos (O sea, cerca del punto en que se unen la Obregón y la Hidalgo).

Nogales, Arizona, por otro lado, no contaba por entonces con la certeza jurídica de la posesión del terreno en que se asentaría esa población arizonense, ya que Don José Camou y demás dueños, quienes para entonces habían comprado ese terreno, apelaron ante la justicia estadounidense su pertenencia en la unión americana del Rancho Los Nogales.

De cualquier manera, el 21 de julio de 1893 la Mesa de Supervisores del Condado de Pima, ya que aún no nacía el Condado de Santa Cruz, firmaron los papeles para incorporar Nogales, Arizona, aunque una de las acostumbradas tormentas veraniegas ocasionó una inundación que impidió que los nuevos Nogalenses de Arizona pudieran asistir a la ceremonia que se realizó en Tucsón.  Sin embargo, ésta se repitió el día siguiente, y así fue que la fecha oficial del nacimiento de la municipalidad de Nogales, Arizona, quedó para la posteridad como el día 22.

Tres años después la Suprema Corte de Justicia de los EEUU invalidaba la reclamación de Camou, por lo que la vecina población pudo tener la posesión del terreno en que se asentaba esa población. A este acto le siguió el nacimiento del Condado de Santa Cruz, lo que ocurrió el  15 de marzo de 1899.