domingo, 27 de noviembre de 2016

Empiezan las acusaciones

México y China habían suscrito el 14 de diciembre de 1899 el Tratado de Amistad, Comercio y Navegación, permitiendo que los pueblos de ambos países se establecieran  y trabajaran mutuamente en las dos naciones.

Esto llevó a que en 1903, un grupo de comerciantes ricos de San Francisco estableciera la Compañía Comercial de Vapores  de China, y en consecuencia la emigración de asiáticos a México se incrementara. Esta compañía contaba con cuatro barcos, el Ching Wo, el Clavering, el Lothian y el Atholl. En la costa del Pacífico de México, la mayoría de los pasajeros llegaban a Mazatlán, de donde transbordaban  hacia Guaymas o Ensenada. Es muchísima la información relacionada, aunque se escapa al tema central de estos artículos, por lo que allí dejo el asunto.

En diciembre de 1902, una epidemia de plaga bubónica atacó a Mazatlán; intervino Salubridad y culpó a las ratas que llegaban al puerto, atraídas por la verdura de las embarcaciones, y debido a que los chinos eran los principales comerciantes en verduras, la deducción fue lógica.

Las conclusiones de Salubridad dieron al traste con la emigración de chinos en gran escala a Sonora desde Mazatlán. Además, el  29 de septiembre de 1903, una nueva ley mexicana restringía la importación de más de 10 chinos  en un barco dado.

Debido a todo lo anterior, en un reporte enviado por el Cónsul estadounidense en Mazatlán, Luis Kaiser, advertía de la próxima llegada de unos 6000 chinos a Arizona, y agregaba un tema que la prensa diaria corroboraba: los chinos que llegaban no aceptaban trabajos en Sonora sino que venían con la única meta de cruzar la frontera internacional.

Todo lo anterior obligaba a una modificación de la estructura que trataba con el creciente problema de los emigrantes chinos. Para complicar aún más la situación, por entonces surgieron varios casos de corrupción relacionados con el mismo tema, aqui en Nogales.

Todo surgía de la costumbre de agrupar varias declaraciones de impuestos en una sola, costumbre que se había originado en el Guaymas de mediados de siglo. El problema era que en vez de pagar lo debido en derechos de importación, una sola declaración venía a sustituir a todo un grupo de ellas, por lo que se abarataba lo  egresado, con menoscabo de los impuestos que se debían de recaudar. Además, surgieron por aquellos años otras acusaciones más, como la de "arreglar" la correspondencia comercial de un competidor en la industria minera, del manejo indebido de una carta de renuncia de un oficial de aduanas previo, así como del trato de orientales, actividad por la que recibía, indebidamente, $100 dlls por persona.

Todas estas acusaciones fueron agrupadas por sus acusadores y hasta nombre se les dió. Harry K. Chenoweth, quien había llegado a Arizona y finalmente en 1892 consiguió ser nombrado Colector de Aduanas Estadounidense en esta población, apareció en un reporte de ese mismo año del Cónsul estadounidense en Nogales, Sonora, J. F. Darnall, quien se defendía de un grupo de nogalenses prominentes que pedía su remoción. Según Darnall, Chenoweth  encabezaba a,  "la pandilla de los Padilla y los Ramírez," atacándolo debido a su "conocimiento de la corrupción y fraude que se practica en la Aduana de Nogales."

La acusación no era nueva, ya que se mencionaba desde hacía varios años que Chenoweth se había inmiscuido en sobornos relacionados con los chinos y otros asuntos, y tampoco era un tema menor: ambos personajes mencionados no podían alcanzar una mejor posición en Nogales o en Sonora. Baste saber con que Cirilo Ramírez era el dueño de la segunda agencia aduanal en Nogales, después de la agencia de Próspero Sandoval, con quien estaba emparentado,y sería poco después el dueño del teatro de la ciudad, teatro Ramírez; mientras que Ismael Padilla era un prominente hombre de negocios nogalense, empleado de Ramírez y futuro Secretario de Gobierno del Sonora Maytorenista durante la revolución. Además, el Cap. Leander Mix, quien saldría también raspado en este affaire, era cuñado del Gobernador de Sonora, Ramón Corral.

La consecuencia fue que ambos periódicos de Nogales Arizona, inmediatamente tomaron bandos: el Oasis se opuso a los acusados, a pesar de que Chenoweth era un destacado miembro del Partido Republicano, o sea lo mismo que Allen Bird, editor del Oasis, mientras que opuesto a éste diario, se encontraba el otro periódico Nogalenes, el Border Vidette que era Demócrata, ya que los apoyaba,

La investigación subsecuente abrió una cloaca en la que se descubrieron las maquinaciones de Chenoweth con un conocido contrabandista de  chinos de Nogales, Lee Sing. Pero el espacio se me agota, así que, discúlpenme, pero continuaré esta crónica en el siguiente artículo.

lunes, 21 de noviembre de 2016

La llegada de chinos a Nogales

Después de haber conocido los aspectos más generales de la presencia china en Sonora a finales del siglo XIX y principios del XX , dirijo mi atención ahora a la región de Nogales.

L. Ephraim
La mención más antigua de chinos en esta zona es de Fred Rochlin quien nos dice en su libro "Judíos Pioneros. Una Nueva Vida en el Lejano Oeste," que Leopoldo Ephraim, quien había nacido en Chlum, Prusia (hoy en Polonia) en 1850 y llegó a fines del siglo XIX a Nogales. Empleó, al empezar el siglo XX, a unos 300 chinos en su mina El Promontorio, situada sobre la frontera misma, situada a unos kilómetros al Oeste de Nogales y al Norte de Planchas de Plata; el camino de acceso a la mina lo concluyó alrededor de 1905. Esta era una mina que, como digo antes, se encontraba sobre la frontera misma.  Sin embargo, la cifra de unos 300 mineros chinos empleados allí es elevada desde mi perspectiva, además que Rochlin no nos dice de dónde saca el dato para poder corroborarlo o no.  Muy posiblemente Ephraim empleó en total a unos 300 mineros, y entre ellos se encontraran  chinos.

Actualmente, a Ephraim se le conoce localmente a través del ornado edificio que concluyó en 1905 y le heredó a la ciudad de Nogales, Arizona, y que se encuentra sobre la Gran Avenida, casi llegando a la confluencia de ésta con la calle Crawford.

Para cuando surgía Nogales, la nación vecina había promulgado  ya la Ley de Exclusión de Chinos a Estados Unidos, de 1882,  y su cumplimiento, así como para controlar el movimiento internacional de mercancías era realizado por el Servicio de Aduanas estadounidense.

Por otro lado, México y China habían suscrito el 14 de diciembre de 1899 el Tratado de Amistad, Comercio y Navegación entre ambas naciones, el que estipulaba también que los pueblos de ambos países podían establecerse y trabajar mutuamente en ambas naciones.

Por entonces, los chinos que llegaban a esta frontera lo hacían viajando en el Ferrocarril de Sonora desde Guaymas. Obviamente, la mayoría llegaba a Nogales con la intención de cruzar la frontera, a pesar de la Ley estadounidense de exclusión de 1882. Se cree que aproximadamente la mitad de todos los chinos que pasaron por aquí entre 1892 y 1910, o sea  unos 3,000 fueron detenidos por el servicio de Aduanas estadounidense, a través de un departamento de inmigración especial. Esto último sugiere que los Estados Unidos vio ya entonces la necesidad de administrar por separado el manejo de bienes y de personas, al darse cuenta de cómo se incrementaba el movimiento internacional de estos últimos.

Los Recaudadores de Aduanas estadounidenses, que eran los encargados de la vigilancia local del cumplimiento de la Ley de Exclusión antichina en EUA, debido a la novedad de la exclusión, además de fallas en el sistema establecido de vigilancia, se veían obligados a realizar acciones de extraterritorialidad cuanto tenían que estar vigilando constantemente las acciones de los chinos que llegaban a Nogales procedentes del Sur. Esto llevó a que sufrieran diveras acusaciones de irregularidades derivadas.

Esto se debió, además, a otras situaciones como la injerencia de la prensa y la política local, no únicamente estadounidenses sino también mexicana en el problema. Pero el espacio se me acaba, y en el próximo artículo  me extenderé sobre estas situaciones.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Las Guerras Tong en Sonora

Empezando el siglo XX coexistían en el noroeste de México una serie de asociaciones chinas de diversas tendencias y métodos, mutualistas o comerciales; así  en Sonora se fundaron una serie de cámaras de comercio chinas y cooperativas. Todas se encontraban aglutinadas por la Unión Fraternal Asociación China, que  sería controlada por la influyente logia "masónica" Chee Kung Tong hasta 1911. Esta era una sociedad china que les brindó protección y apoyo a los Chinos y funcionaba bajo las mismas características de las antiquísimas sociedades secretas chinas, además de que, según el historiador Peter Houston, este grupo aparentemente nunca obtuvo reconocimiento de la masonería oficial. Todo se derivaba de la propensión china por la secrecía y formar sociedades secretas.

Estandarte de la logia Chee Kung Tong|
recuperado en Tucson
La palabra tong es la pronunciación de la palabra escrita tang que en chino mandarín significa “lugar de reunión”; generalmente se aplica a la organización que se congrega más que al lugar físico donde se reúne. Por ejemplo, en inglés Guomintang sería National Republican Tong, nombre del partido político que fundó la República Nacionalista China. En muchos lugares del mundo el término tong no tiene connotaciones criminales, sino que más bien se aplica a cualquier grupo de personas con objetivos comunes, es decir, son una agrupación de ayuda mutua que incluye rituales y juramentos privados o secretos.

Sería muy cansado que tratara aquí acerca de los orígenes de este tipo de asociaciónes, aunque mencionaría, para quien le interese obtener mayor profundidad en el tema, el trabajo del historiador de origen chino, José Luis Chong, Sociedades Secretas Chinas en América, (1850-1950) el que se puede consultar gratuitamente en línea aquí.

En particular, de esta sociedad, en Estados Unidos se organizó una filial, con sede en San Francisco, California, de la que dependían la oficina matriz de Hermosillo, con sucursales en Nogales,  Guaymas, Culiacán, Mexicali , Ciudad Juárez, Torreón, Tijuana y Ensenada.

Así fue cómo se combinó una serie de situaciones, entre las que la Ley de Exclusión Antichina de Estados Unidos, de 1882, tuvo un efecto importantísimo para darles a estas sociedades la finalidad ilegal de convertirse en agentes de inmigración china a Estados Unidos; en nuestro caso, desde México hacia Estados Unidos. Por ejemplo, también fueron inauguradas otras logias en distintas ciudades, como en Cananea, en donde sus habitantes la llamaban la "iglesia china,"  la que se encargaba del ilegal contrabando de chinos hacia Estados Unidos en contubernio con autoridades estadounidenses locales. Estos chinos llegaban por barco a San Francisco, y de allí iban a Guaymas, Mazatlán o Ensenada, lugares en los que eran puestos a trabajar en lavanderías o restaurantes, para que se aclimataran a su nuevo medio y después poder pasar la frontera.

La última emperatriz china,
Tz´u Hsi


Y mientras que en nivel mundial, en China ocurría el derrocamiento de la Dinastia Qin, (una película que trata en forma magnífica el tema de la última dinastía China, es El Ultimo Emperador, de Bernardo Bertollucci), en Guaymas se formaba otra asociación,  el Partido Nacionalista Chino, cuyo nombre en chino era Guomingdang, o sea similar al del Partido de toda China, el que había sido fundado en 1912   bajo Sun Yatsen. Este Partido, en China invitó  a los comunistas  de ese país a colaborar con él, hasta que los comunistas  lograron arrebatarle el control de la organización.

Con este cambio, se alteró la situación de los Tong americanos, como el hecho de que el Guomingdang en México,  nacionalista, se convirtió en opositor a los comunistas,  lo que provocó la llamada guerra Tong que duraría entre 1922 y 1925. Abundan los hechos de violencia china relacionados con el tema, aunque sólo mencionaré el que en Cananea, el 25 de abril de 1922, Juan Chong y un grupo de orientales mataron a balazos a Manuel Juan, y poco después, Refugio Lee, miembro de la logia Chee Kung Tong, asaltó el establecimiento de Federico Juan Qui, quien también falleció.

En respuesta, el Presidente Obregón ordenó la detención y expulsión del país de miembros de ambos bandos, aplicándoles el artículo 33, acusándolos de pertenecer a grupos delictivos,mientras que los contendientes se acusaban mutuamente de haber infringido las reglas establecidas. Así lo corrobora un informe del Secretario Particular de Obregón:

"...una carta del cónsul chino [señor Fu] en Nogales, Sonora, quien alienta en su labor a los llamados masones y les asegura que la benevolencia del gobierno mexicano al dejar libres a los presos, fue debida a influencias del gobierno americano. Esto, que es una inexactitud, constituye además grave falta de parte de un funcionario consular extranjero aceptado en este país."

Y así fue cómo continuó la guerra china en Sonora, guerra a la que contribuyó, el 28 de septiembre de 1924, cuando el Presidente de los nacionalistas chinos en México, Francisco L. Yuen, fue asesinado en el andén del ferrocarril de Naco, Sonora, por dos sicarios de la Logia Chee Kung Tong.

Esta guerra duraría hasta que ocurrió la muerte de Sun Yat Sen  y el arribo de los comunistas al poder en China, además de que se dio el apoyo de EUA a los nacionalistas del Guomingdang. Todo ello acabó con las diferencias chinas en México.  Pero los problemas continuarían, ya que se avecinaba la gran depresión.

domingo, 6 de noviembre de 2016

La Formación económica China en Sonora

Veíamos en el artículo anterior que no se sabe con precisión  cuándo llegó la mayoría de chinos a esta región del Norte de Sonora o del Sur de Arizona, aunque sí que la mayoría lo hicieron durante los últimos años del siglo XIX.

El ejemplo de Tucsón es ilustrativo para nuestra situación debido a varias características comunes, la cercanía de esa ciudad a Nogales, el que su crecimiento estuvo influenciado por el comercio internacional, y otros factores más que se escapan a los alcances de esta crónica,

Las actividades económicas chinas en Tucsón se dieron de la siguiente manera: primero empezaron aquellos que tenían menos recursos económicos, seguidos por aquellos que tenían más. Así, el libro "The Chinese of Early Tucson" (Los Chinos del Tucsón temprano) escrito por el matrimonio formado por la pareja de arqueólogos Robert H y Florence C. Lister, nos dice que:

Un Chino de Tucsón, vestido festivamente,
ca. 1890
"La mayoría de la población china del Tucsón territorial [Arizona dejó de ser Territorio y  se convirtió en Estado de la Unión Americana el 14 de Febrero de 1912] estaba formada por jóvenes solteros, los que probablemente eran iletrados, sin habilidades, pobres, altamente etnocéntricos y con la única meta de mejorar económicamente para regresar a sus casas lo más pronto posible y pasar una buena vida [con el dinero ganado en esta región] ... no formaban un bloque homogéneo que respondiera en forma general a su exposición al sistema de vida estadounidense. Su acomodo [dentro de la sociedad dominante, estadounidense] podría funcionar, bajo esas condiciones, aunque su asimilación requería de una disposición para aceptar los aspectos educativos, sociales, recreativos, políticos y económicos de una sociedad dominante. Además, de acuerdo con una descripción por escrito que existe, no había esa disposición en una gran proporción de chinos que llegaron a finales del siglo XIX"

Esos chinos se empleaban inicialmente como cocineros o haciendo labores de limpieza. Por aquellos años del siglo XIX, Tucsón pasó por una etapa de enorme  crecimiento, similar al que presenció Nogales antes de la revolución. Así, aplicando el ejemplo de Tucsón a Nogales;

"Es notable que dos terceras partes de los chinos en Tucsón [o de Nogales, para nuestro caso] decidieron ser empleados independientes. De esta manera, se dedicaron a lavar y planchar ropa, El lavado de ropa era una ocupación viable por entonces, debido a la presencia de una población Euroamericana [o mexicana en el caso de Nogales]y al hecho de que un número creciente de familias con dinero estaban dispuestas a pagar por ese servicio. "

Durante este periodo de tiempo, no se presentaron, en Tucsón o Nogales manifestaciones xenófobas (estas aflorarían en Sonora años después, aunque recordemos que los chinos no podían entrar a los Estados Unidos debido a la Ley de Exclusion antichina de 1882). Así fue cómo aquellos chinos que tenían algo de recursos económicos trabajaban lavando ropa de los habitantes de la población y quienes podían abrir comercios o fábricas, como las de calzado, hicieron lo propio.

Relacionado con ello, existe una fotografía de los orígenes de Nogales en la que se aprecia lo que hoy es la Calle Obregón, rodeada de chozas en las que se alcanza a ver una gran cantidad de ropa tendida a secar al sol. Obviamente, se trató de gente, presumiblemente de origen chino, que se empleaba lavándola.

La Tienda/Fábrica de Juan Lung Tain en Magdalena
Posiblemente, estos chinos fueron los que después evolucionaron hacia el comercio, si no es que otros lo hicieron. Los ejemplos más notables en esta región fueron las firmas de Juan Lung Tain y de Fon Qui, El primero se estableció en Magdalena con una tienda y fábrica de ropa y calzado en la década de 1890, para después extenderse hacia los pueblos ferrocarrileros y  posteriormente hacia los mineros, como Cananea, Hermosillo o Nogales. Aquí, en Nogales, la tienda de Juan Lung Tain estuvo ubicada en la esquina de lo que hoy es Obregón y Campillo.

Adjunto una fotografía tomada a principios del siglo XX del exterior de la tienda de Juan Lung Tain en Magdalena, situada en la plaza más importante de ese poblado. Se aprecia en la misma que la actividad económica de la tienda no era únicamente la de ofrecer diversos productos a la sociedad sonorense, sino que también contaba con fábricas de ropa y de zapatos. Además, resalta en la imagen la hilera de berlinas formando una hilera, lo que nos da una idea de la importancia de la tienda. Sin embargo, el texto de la descripción es aún más explícito, ya que nos dice que "en cuanto a la parte de adentro es superior aún."

Entre  la mercancía que ofrecía esa tienda en Magdalena, se encontraba, nos informa la misma descripción:

"toda clase de telas de lana, de algodón y lino; sombrillas, chales, rebozos; perfumería fina y corriente, artículos de mercería y lencería, calzado de todos tamaños y calidad variada; sombreros y corbatas, etc. y cuanto abarca el ramo de abarrotes." 

Los chinos se extendieron a todas las poblaciones mineras o las cubiertas por el ferrocarril. Por ejemplo, en Cananea el cónsul estadounidense calculaba que la población china allí en 1912 había crecido a unos 2,000, de los que aproximadamente la mitad eran comerciantes que ofrecían absolutamente todos los productos imaginables; las reclamaciones posteriores de Juan Lung Tain al gobierno mexicano por la mercancía expropiada por la revolución, avalada por los recibos de mercancía durante 1914 y 1915, ascendieron a casi medio millón de pesos. Sin embargo, el suyo fue un ejemplo aislado, ya que las actividades económicas chinas en general se diferenciaban de las mexicanas en que eran más numerosas y manejaban un menor capital.

Un vendedor de verdura chino con su carreta.
Así fue como sobrevino la etapa álgida de la Revolución Mexicana en la que los chinos sufrieron mucho,  y al concluir ésta  y nuevamente extenderse sus firmas comerciales, durante la década de 1920 éstos ampliaron sus actividades a la renta de terrenos ribereños, como los de Manuel Mascareñas Porras en las márgenes del río Santa Cruz, al Este de Nogales, para establecer allí sus huertas, cuyos productos traían en carretas tiradas por burros a Nogales a vender en las casas. Además, firmas como la de Juan Lung Tain habían empezado a importar productos de San Francisco desde aún antes de la revolución mexicana.

De todo ese orden económico y social quedaban, me tocó verlas, las casas de chinos sobre la calle Ingenieros, al Sur de la Campillo, quienes vendían los saladitos (o "suan mei" los que, para quien no los conozca, son ciruelas secas saladas, y se diferencian del chamoy en que este último está hecho con chabacanos o albericoques). Acostumbrábamos comprar saladitos diariamente después de la escuela, con el acostumbrado "pilón" que para entonces se había convertido en una tradición local.

Las costumbres chinas en Sonora arraigaron profundamente en la región sin que lo percibamos, al grado de que  individuos que pertenecieron a esta raza actualmente se desempeñan en el concierto de la vida social sonorense sin reclamar absolutamente nada de lo que esta sociedad les debe.

domingo, 30 de octubre de 2016

¿Cuando llegaron los Chinos a Sonora?

Un error muy difundido en la historiografía de nuestro Estado es que la construcción del Ferrocarril de Sonora, inaugurado en el Rancho Los Nogales el 25 de octubre de 1882, fue realizada principalmente por individuos de raza china. Sin embargo, ésto es falso.

El origen de este error es múltiple. En primer lugar, los Estados Unidos decretó la ley federal de Exclusión de Chinos, el 6 de mayo de 1882, por la que quedaba prohibida la entrada de chinos a la nación estadounidense. Además, un hecho desconocido es que el mismo gobierno chino, a través del artículo 225 del Código Penal de la Dinastía Chin, prohibía lo mismo, bajo la pena capital.

Esto se debía a la enorme emigración chinos que llegaban por barco a California, emigración provocada por la Fiebre del Oro, seguida del empleo de chinos en la construcción de las principales vías trascontinentales ferroviarias estadounidenses. Por ejemplo, para 1852 había 4,000 chinos en California, de los que la mitad vivía en San Francisco, y para 1885, a pesar de lo difícil que era realizar un censo de chinos en San Francisco, se calculó que vivían más de 30 mil individuos en esa ciudad.

Todo lo anterior llevó a que los libros más recientes escritos tanto en México como los Estados Unidos sobre este tema en Sonora y Arizona hayan perpetrado el error de que la presencia China en Sonora fue muy temprana. Además, el transcurso del tiempo que trascurrió entre lo que se ha sostenido que fue la llegada de éstos a esta región, antes de 1880 y el periodo real de tiempo en que lo hicieron, 1900, fue muy corto, unos 20 años.

Sí. Es cierto que el primer contacto de la entonces Nueva España con China empezó en 1565 con el Galeón de la China, aunque éste fue esencialmente comercial. Luego, el Emperador Maximiliano estableció en 1865 la Compañía de Colonización Asiática, pero esa iniciativa no llevó a mucho. No fue sino hasta la conclusión del siglo XIX y comienzos del XX, ya durante el porfiriato, cuando ocurrió la gran inmigración China a México. Estos chinos llegaban al Estado después de ver cerradas las puertas legales hacia la nación vecina, y utilizaban a nuestra región como puente hacia su destino final, los Estados Unidos.

Lo anterior lo corroboran las cifras censales oficiales. Entre 1875 y 1899 ingresaron a México 214 chinos, mientras que entre 1900 y 1910 fueron 3,442, cantidad que se reforzó con la firma del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación, suscrito en 1899 entre nuestros dos países. En Sonora, en 1895, 1900 y 1910, los censos nos dicen que en el primer año había 332 chinos en Sonora, en el segundo 459,  y el 1910 había 4,486.

Por otro lado, en Tucsón, cuyo ferrocarril fue inaugurado en marzo de 1880, según el censo estadounidense de 1870, la suya era una población casi totalmente carente de chinos, mientras que en 1879 había 30 y para el censo de 1880, realizado en junio, nos dice que había 159.

Es decir, todas esas estadísticas refuerzan la tesis de que los chinos llegaron a esta región después de la construcción del Ferrocarril de Sonora.

Así surge la pregunta: ¿Entonces, quien construyó el ferrocarril sonorense? La respuesta la encontramos en los archivos de la entidad, que  nos informan que durante esa construcción surgió una disputa entre la compañía del ferrocarril y los ganaderos sonorenses: los salarios -mucho mayores a los tradicionales de Sonora- que ofrecía la compañía a los yaquis, que eran los principales trabajadores del ferrocarril, habían ocasionado el despoblamiento de la mayoría de los ranchos del Estado y la consecuente protesta de los rancheros.

Por eso, para concluir el último tramo de la vía férrea cerca de Nogales, se asignaron 400 afroamericanos a trabajar en ese tramo, quienes tenían su campamento en Calabazas (actual Río Rico), aunque no fueron suficientes por lo que se llevaron 100 yaquis a ayudar; y como los yaquis trabajaban muy bien se hicieron arreglos para llevar aún más.

Así pudo verse un anacronismo que simbolizaba al nuevo orden económico: trenes especiales que llevaban a los yaquis a los lugares del tendido de la vía, con carros especiales donde iban sus petates de palma para dormir, sus metates para el molido del maíz, canastas de carrizo llenas de quesos y sacos con granadas y otras frutas, amén de botellas con mescal.

Sin embargo, el espacio se me agota, por lo que en el siguiente artículo de esta serie continuaré con el tema.

domingo, 23 de octubre de 2016

1935. Tercera parte

Mientras que en el resto de Sonora el escenario de contiendas se centró alrededor de la tenencia de la tierra, la religión y la educación socialista, o sea un conflicto de claro tinte rural, por otro lado en la región Norte de la entidad la contienda que afloró durante 1935 tuvo otras características, las que ya anunciaban el imperio de la vida urbana. Es decir, en aquel ya lejano 1935, y como culminación de la tarea ideológica revolucionaria, en Sonora se expresaron dos conflictos distintos, dos impulsos sociales con motivaciones diferentes, tan válido uno como el otro; uno rural mientras que el otro fue preámbulo de lo urbano.

Mientras  que la contienda por la que más ha logrado renombre la presidencia de Lázaro Cárdenas (1934-1940) en  Sonora se realizó en el Sur de la entidad, asociada con la tenencia de la tierra en las márgenes del río Yaqui, o sea una contienda tan real como cualquiera que se le ocurra al lector, por otro lado en el Norte de Sonora ocurrieron otros hechos, en octubre de 1935, hechos que han sido olvidados por la historiografía.

En primer lugar, estuvieron los levantamientos de los Suárez de Opodepe y de Pablo Rebeil en el Distrito de Altar. Este último mató al recién electo alcalde de Altar, depuso a los concejos municipales de Pitiquito, Caborca y Oquitoa, además de obligar al alcalde de Atil que se les uniera; mientras, Suárez Arvizu mató al alcalde de Santa Ana y quemó los puentes del ferrocarril cerca de Magdalena. No me toca, aquí, hacer la crónica de lo sucedido entonces, aunque agregaría lo siguiente acerca de la motivación que hubo detrás de esos hechos.

Como prueba de la importancia que se le daba entonces al hecho, está el suceso de que como consecuencia de este movimiento, el Presidente Cárdenas envió a un hombre de confianza suyo, al Gral Beteta a platicar con los rebeldes, y éstos le pidieron que no se aplicaran los criterios ejidales en los ranchos ganaderos,  lo cual eventualmente lograron.

Otra, importantísima, fue la de que el movimiento de los rancheros en el norte de Sonora no tuvo banderas religiosas sino meramente de conservación de sus fueros ganaderos, esta motivación la encontramos en varias declaraciones posteriores de los alzados. En primer lugar, éstos se manifestaron como vasconcelistas; además, Suárez declinó, en una junta que tuvo con el obispo Navarrete, unirse al movimiento armado cristero de Ibarra según declaración posterior de un pariente del último, y que tampoco se adhirió al Plan de Cerro Gordo. Además, tanto Rebeil como Suárez proclamaron durante su revuelta ser meramente cardenistas, opuestos al gobierno sonorense de Ramos. En otras palabras, la motivación de aquellos ganaderos para alazarse no fue comunal como ocurría por entonces en el Sur de Sonora sino individual, no tuvo como bandera alguna reivindicación social sino que estuvo derivada de su trabajo, la ganadería.

Pero cambiando radicalmente de perspectiva por falta de espacio, y para reafirmar que la orientación educativa superior en el Norte de Sonora no tuvo ningún tinte socialista sino que se nutrió de otras fuentes, baste con recordar que la primera escuela Secundaria, o sea educación urbana y no rural,  inaugurada afuera de la Cd. de México fue la de Nogales, en septiembre de 1930. Con esta escuela amanecía el método de vida urbano de la frontera Norte de México.

Además, como manifestación de la modernidad, no socialismo de las aspiraciones de aquellos maestros, baste con recordar quienes conocimos a aquellos maestros, o sea a aquel equipo de pedagogos que dirigieron los destinos de la entonces educación superior urbana de Nogales, que no tenían absolutamente nada de socialistas.

Prof. Alfonso Acosta Villalvazo
Recordemos, a manera de ejemplo, el caso del Prof. Alfonso Acosta Villalvazo. Mientras que, eso lo supimos más tarde sus alumnos, en Zapotlanejo, Jalisco, el Prof. Acosta se había enfrentado a los cristeros, según él mismo nos lo narra, y como consecuencia vio evaporarse a su primer empleo de Director de la Escuela Superior de Niños de Zapotlanejo:

La ilusión de este primer empleo se vino abajo, al tener que enfrentarme al boicot impuesto por el Arzobispo Francisco Orozco Jiménez, quien decretó una excomunión a los padres de familia que enviasen a sus hijos a Escuelas Oficiales"

Así  fue cómo, después de varios destinos, llegó a Nogales en marzo de 1930, y convertido ya en uno de los principales directores de la educación superior nogalense entonces, en la que sería tarea de toda su vida pública, su acto supremo cíclico por aquellos años era llevar a sus estudiantes a Tucsón a participar en Octubre en las sesiones conmemorativas de la ONU, como lo recordará más de uno de sus alumnos.

Allí actuábamos, representando a éste o aquel país, en una obra que reproducía, didácticamente, en un "concierto de las naciones," lo que se intentaba sería  un ejercicio moderno de igualdad internacional, en aquel ritual que repetiría en incontables ocasiones.  Leamos lo que nos dice el profesor en un texto que nos dejó:

"A partir de 1937 y por más de 20 años, coordinadamente la Universidad de Arizona y nuestras escuelas Secundaria y Preparatoria, organizamos en la Ciudad de Tucsón, entre otras actividades, las conmemoraciones del "Día Panamericano" y "Día de las Naciones Unidas."
En esas ocasiones presentábamos lo más selecto de nuestro folklore nacional, otorgándosenos la deferencia de proponer al orador oficial, aprovechando la ocasión para presentar distinguidos oradores y altos funcionarios (el 12 de octubre de 1949, el discurso oficial estuvo a cargo del Lic. Alejandro Carrillo Marcor, en aquel entonces Secretario General del Departamento del Distrito Federal y años después Diputado, Senador y Gobernador de Sonora.)
En esos actos el Presidium estaba formado por el Presidente de la Universidad y los Deans de todas las Facultades, con sus togas y birretes, según los grados académicos conquistados; así como autoridades civiles y militares de las dos ciudades Nogales y Tucsón."


Con esta manifestación de otro tipo de urbanidad que nacía entonces, una urbanidad nogalense, queda probado que el tipo de educación que proponían aquel grupo de maestros era moderno, urbano no rural, de atención a lo social no comunalista.

Por otro lado, sería muy cansado para el lector que hiciera, aquí, una reseña de todo lo sucedido entonces. Sin embargo, éstos son dos ejemplos de que la naturaleza del movimiento social que se realizó en el Norte de Sonora no fue rural sino que ya anunciaba las normas de la convivencia urbana nacional. El futuro se encargaría de rechazar o avalar aquella tesis.

domingo, 16 de octubre de 2016

1935. Segunda Parte

En la década de 1930,  México está inmerso en la tarea de construir una nueva nación después de la etapa bélica de la revolución; al mismo tiempo, afloran los problemas en todo el mundo, problemas que anuncian una crisis económica mundial.

En el orbe, existen varias doctrinas principales, entonces en boga, las que se encuentran en pugna entre sí:
En la derecha está la del Estado, llamada del nacionalsocialismo, expresada por la tendencia de mejorar económicamente a través de agrupar a la sociedad en  fascies o haces bajo la dirección del Estado mismo, como rector supremo;
También está el activismo social de la Iglesia, expresada con la encíclica Rerum Novarum emitida en 1891 por el Papa León XIII, a la que seguiría la Quadragesimo anno. Estas encíclicas fijan los principios que desde entonces han servido de base a la acción social de la Iglesia Católica.
Estas dos doctrinas se enfrentan a la izquierda, al marxismo, que entiende a la sociedad bajo una perspectiva de división en clases sociales, en las que el trabajo es el factor más importante.

En México, y como culminación del movimiento revolucionario, el periodo ocurre a través de distintos gobiernos a los que se ha llamado Maximato Callista (1924 - 1934), cuando detrás de los entonces presidentes de México: Emilio Portes Gil (1928-1930), Pascual Ortíz Rubio (1930-1932) y Abelardo Rodríguez (1932-1934) el verdadero poder lo ejerce Plutarco Elías Calles (presidente de México entre 1924 y 1928). En Sonora, los Gobernadores callistas fueron Francisco Elías Suárez (1929 - 1931), Rodolfo Elías Chacón (1931 - 1934), Emiliano Corella (1934 - 1935) y Ramón Ramos (1935).

Obpo Juan Navarrete 
Enfrentándose a esta corriente gubernamental se encuentra el obispado de Juan Navarrete y Guerrero.

En los hechos, el intento de control ideológico social gubernamental comenzará en lo educativo, al que seguirá lo religioso, y Nogales se convierte en escenario de esa pugna por el control social debido a la fundación, en Nogales mismo, en septiembre de1930, de la primera escuela secundaria federal ubicada afuera de la Ciudad de México. Nogales, que ya era entonces la principal ciudad del Norte de Sonora, apenas alcanzaba unos 14 mil habitantes, que se encontraban incomunicados por carretera o ferrocarril aún con la Cd. de México. En otras palabras, esta población fronteriza, al igual que el resto de la entidad y nación, se asomaba apenas a la sociedad urbana.

Bajo este panorama, el Gobernador Rodolfo Elías Chacón, además de las obras de infraestructura social que ya vimos, tomó medidas antirreligiosas, que incluían y culminaron con el quemado, en los hornos de la Cervecería de Sonora, en Hermosillo, de la efigie de San Francisco Xavier de Magdalena, amén de otras manifestaciones que fueron las más representativas del pasado misional sonorense.

En respuesta a este proceso iniciado por el gobierno de la entidad, el Obispo de Sonora, Juan Navarrete, en vez de partir al exilio, decidió esconderse en Sonora, mientras que desde Arizona se inició una campaña de difusión pública que atacaba las medidas gubernamentales, y enfocaba sus ataques principalmente en contra de la llamada Educación Socialista.

Sin embargo, para entonces, en septiembre de 1934 había tomado posesión de la presidencia de la República Lázaro Cárdenas, y con la designación del gobernador Elías Chacón como Secretario de Comunicaciones en su gobierno, en una acción que lo alejaba así del Estado, el verano de 1935 los maestros locales organizados, además de los obreros y campesinos del Estado, corporativamente le dieron su apoyo al candidato callista a Gobernador, Ramón Ramos.

La presión había ido creciendo durante esos últimos meses, y todo se encontraba listo para el enfrentamiento de fines de ese año de 1935 en toda la entidad.