domingo, 15 de enero de 2017

José María Arana y la Constitución Federal de 1917

Investigando en diversos archivos y bibliotecas, me doy cuenta de que existen enormes lagunas de información sobre la campaña de Don José María Arana contra los chinos.

Ya conocemos los aspectos generales de cómo empezó esta  campaña en Magdalena. Como vimos, Arana no fue el primer dirigente de esa campaña, aunque el Presidente inicial en esa  población, Francisco C. López, renunció el 29 de marzo de 1917, y fue sustituido en el cargo por José María Arana, mientras que el Secretario del organismo, Bartolo Grijalva hizo lo mismo la misma fecha y fue sustituido por José Lafontaine. De esta manera cobró fuerza en el Norte del Estado la campaña antichina de Magdalena, gracias  a los esfuerzos de José María Arana.

Este, por entonces, iniciaba también su campañ a para la presidencia municipal magdalenense, al  mismo tiempo que el país se encontraba inmerso en el proceso revolucionario. No conozco cuando decidió Arana contender por la presidencia de Magdalena, aunque el decreto de Don Venustiano Carranza, "Primer Jefe del Ejército Constitucionalista" por el que "se convoca a elecciones municipales en todo el país para el primer domingo del próximo mes de septiembre," fue firmado  en la Cd. de México el 12 de junio de 1916.

Es probable que Don Venustiano recordara con afecto a la población de Magdalena, en donde se había refugiado tiempo antes.

Al decreto lo había precedido la Convención de Aguascalientes a finales de 1914, cuyos resultados principales fueron la nominación de Eulalio Gutiérrez como Presidente y el restablecimiento de la Constitución Federal de  1857, hecho que a su vez provocó el cisma revolucionario entre Villistas y Carrancistas, cisma que llevó a la convocatoria de una Convención Constituyente, misma que sesionó en Querétaro a partir del 1 de diciembre de 1916 y hasta el 31 de enero de 1917, hasta  desembocar en la promulgación de la nueva Constitución el 5 de febrero. Es decir, estos días se cumple un siglo de esos hechos.

Después de esta desviación para explicar el contexto del país por entonces, regreso al tema central de estos artículos, la campaña antichina que a partir de marzo de 1917 quedó bajo la dirección de José María Arana.

Al ver sus antagonistas que quedaba Arana como dirigente principal de la campaña, dirigieron entonces contra él sus ataques, a la par que crecía la asociación antichina territorialmente en Sonora, Chihuahua, Sinaloa, Nayarit y Baja California.

Estos ataques no fueron únicamente en forma anónima, sino que también consistieron en demandas judiciales en contra de Arana. Por ejemplo, Francisco Yuen y Tomás Juan, Presidente y Secretario respectivamente de la Unión Fraternal en Magdalena, acusaron a Arana de difamación por una situación que no viene al caso tocar, aunque pedían una compensación de $5,000 pesos. A esta demanda le siguió la principal y definitiva, de Juan Lung Tain en su contra, aunque el espacio se me agota, por lo que continúo en el siguiente artículo de esta serie.

domingo, 8 de enero de 2017

Características y desarrollo de la campaña antichina de Arana en Magdalena, Sonora

Después de las interrupciones que realicé, regreso a la campaña antichina de José María Arana en Magdalena, Sonora, aprovechando además el espacio para agradecer la colaboración del Cronista de Magdalena, Prof. Andrés Corella, en la facilitarme datos para estos artículos aunque, claro, la responsabilidad de lo que aquí aparece es mía.

Arana según la galería de alcaldes
Sin embargo, antes de empezar el artículo debo describir una situación en la que no sé aún cual sea la verdad. En el palacio municipal de Magdalena se encuentra una galería de presidentes de ese municipio, y obviamente la imagen de José María Arana no podía faltar. Muestra a un individuo de unos 50 años, con bigote poblado y calvicie avanzada. Por mucho tiempo pensé que ésta sería la imagen de Arana.

Sin embargo, entre los papeles de la colección Arana de la Universidad de Arizona, se encuentra un volante publicado durante la campaña para la alcaldía de Magdalena, en el que aparece un José María Arana muy diferente al de la galería de Magdalena.

Arana según los papeles
Se trata de un individuo de edad más avanzada que el de la galería, aunque la principal diferencia entre ambos es que el personaje de mayor edad muestra restos de cabello en la cabeza, que en el individuo de menor edad no aparecen.

Obviamente, no se trata del mismo individuo que el de la galería, aunque no sé cual de los dos no corresponda a Arana, por lo que presento ambas imágenes para que el lector pueda percibir las diferencias entre ambos.. Adelanto mis disculpas por la calidad de la segunda imagen, pero al tratarse de un volante, fue doblado originalmente.

Las características generales del movimiento antichino son como sigue: durante el periodo del porfiriato no se habían presentado manifestaciones masivas antichinas en México. Fue hasta la revolución cuando empezaron éstas, de la que posiblemente la masacre de chinos en Torreón, Coahuila, haya sido la más notable.

De cualquier manera, en Magdalena, Sonora, a principios de 1916 era formada la Junta Comercial y de Hombres de Negocios de esa población, cuyas metas específicas, como veremos en un artículo posterior, fueron la de combatir la presencia china en Sonora.

Esta asociación se valió de un periódico propio, "PRO PATRIA", para realizar una campaña de concientización de la sociedad sonorense contra los chinos. La campaña fue apoyada en mayor o menor grado por los distintos gobernadores de Sonora.

Ahora bien, internamente, dentro de la estructura de ese organismo, entre los participantes más valiosos con que contó el movimiento estuvo una maestra residente de Magdalena, María de Jesús Valdés, quien empezó a participar en ese movimiento durante la campaña en 1917 con discursos dirigidos a la mujer sonorense, hasta llegar a presentar la imagen femenina como guardián de la pureza racial.

Sin embargo, el verdadero dirigente del movimiento fue José María Arana, cuyos esfuerzos desembocaron en el desarrollo de las políticas que se implementaron por parte de Sonora en esa etapa de su historia.

Un anónimo recibido por Arana
De esta manera, la campaña de Arana fue recrudeciéndose durante 1916 y 1917, hasta provocar la respuesta del principal comerciante chino de Sonora, Juan Lung Tain, quien argumentaba que lo único que Arana buscaba era deshacerse de los chinos, sin importarle si en el proceso denigraba más a los mismos sonorenses. Esto sucedía mientras que algunos chinos, o tal vez mexicanos que se aprovecharon de esa situación, apelaron a acusaciones vulgares, a amenazas contra Arana, por lo que el nivel de la polémica decayó.

Frente a ese panorama, Arana se respaldaba, mencionando el trabajo de los 16 comités antichinos que había en la entidad y más de 5,000 miembros, cuyo trabajo no era nada despreciable.

Vino después un periodo en el que se mezcló el factor  de la política nacional, como el del grupo Sonora que poseían el poder nacional, encabezados cronológicamente por Alvaro Obregón, Plutarco Elías Calles y Adolfo de la Huerta, quienes establecieron entonces las bases institucional e ideológica del nuevo Estado, en el que el movimiento antichino funcionó como un importantísimo modelo antecedente de la retórica nacionalista que formó ideológicamente a la nueva nación. Pero todo eso queda afuera del espacio de que dispongo, así que lo tocaré en otros artículos posteriores.

sábado, 31 de diciembre de 2016

El potencial comercial de México con China

Interrumpo la serie que escribo actualmente sobre la campaña antichina en Sonora para introducir varias reflexiones relacionadas con el año que inicia, y a la vez con el tema de ese país. Pocas veces, como ésta, el año nuevo se anuncia con mayores posibilidades de más de lo mismo o de un cambio radical en todo.

Y la situación no es para menos.  Al ser frontera internacional Nogales con la nación más poderosa del orbe, se vería impactado, tal vez más fuertemente que cualquier otra ciudad de nuestro país por cualquier consecuencia de lo que suceda tando en el orden nacional como internacional.

La elección presidencial estadounidense del millonario Donald Trump, nos obliga a escuchar  diariamente declaraciones entendidas como parte de su agenda negativa para Iberoamérica, de hacer a  "America great again." como si tuviésemos, nosotros, la culpa de la declinación estadounidense de haber sido la potencia mundial preeminente durante la segunda mitad del siglo XX.

Que si construirá el famoso muro internacional, que si abrogará o reformará el Tratado de Libre Comercio (NAFTA) que entró en efecto en enero de 1984 entre México, Estados Unidos y Canadá; que si se retirará EUA del Acuerdo Comercial del Trans Pacífico de Cooperación Económica (TPP), firmado el 4 de Febrero del 2016 tentativamente entre Australia, Brunei, Chile, Estados Unidos, Japón, Malasia, México, Nueva Zelandia, Perú, Singapur y Vietnam. Todas estas declaraciones alimentan la perspectiva de quienes apoyan un cambio radical en las reglas de juego internacionales. ¿Pero el problema no irá más allá en realidad?

Por ejemplo, se maneja que los millones de inmigrantes a la nación vecina absorben los empleos de los estadounidenses. Sin embargo, este problema es muchísimo más profundo. Tomemos, por ejemplo, el caso del comercio de las drogas y la posibilidad de nuevos enlaces de quienes promueven  el delito en la región fronteriza mexicana con organizaciones como los Zetas, las que  afectarían la percepción de esta zona como estratégica para la nación vecina, si no lo es ya, y por lo tanto entrarían a funcionar otros principios como el de la extraterritorialeidad. Como ejemplo de este peligro están los túneles internacionales, que ya incrementan el potencial de un ataque inconvencional (con agentes biológicos o químicos) en la frontera México - Estados Unidos.

Además. ¿Cuales son las opciones para países como México? En 2013  el presidente Chino, Xi Jinping inauguró una serie de viajes a México, al que seguiría otro viaje a nuestro país en noviembre pasado, precedida a su vez por otra entrevista más en la misma China en donde se reunió dos veces con el presidente mexicano y otras reuniones de altísimo nivel entre representantes de ambos países: vgr. la de Yiang Hiechi con la Sria de Relaciones Exteriores mexicana, Claudia Ruiz Massieu.

Se utilizan, según la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, los principios establecidos en el Diálogo Estratégico entre México y China; mientras que  China nos dice que se persiguen diversas metas dentro de las dimensiones de Comercio, Inversión, Recursos, Infraestructura y Servicios Financieros.  Hasta ahora, estas reuniones han fructificado en la concesión a la Compañía China de Perforación en Mar Profundo de México de dos bloques de perforación petrolera por parte de México.

Las oportunidades de alimentar esa relación son muchas, así como los problemas potenciales asociados. Por ejemplo, entre lo positivo está el predominio mundial creciente de los productos electrónicos chinos que se podrían fabricar  en México, como las computadoras o celulares chinos Lenovo que ya se hacen en Monterrey; o los componentes de Internet y de telefonía de la gigante taiwanesa Huawei, o bien  de Xiaomi o Meizu  por ejemplo, a los que se opone la posibilidad de más  errores estratégicos como el reciente de la Surcoreana Samsung o las consecuencias que tenga la relación entre México y Taiwan o China y/o EUA en esa relación económica, la falta de capacidad humana mexicana o la posibilidad de abrir nuevas cajas de pandora de asociaciones delictivas mexicanas con otras similares de China, vgr. la Triada.

Y también cabría preguntarnos: ¿no será todo sino una advertencia por parte de México de lo que podría suceder si EUA decide alejarse económicamente de nuestro país?

En fin, todo apunta a un 2017 históricamente interesantísimo.

domingo, 25 de diciembre de 2016

La Campaña antichina de José María Arana

Después de tocar los temas básicos de la campaña antichina en México y Sonora para tener una mejor idea de lo que conlleva ésta, ahora dirijo mi atención a nuestra región del Norte de Sonora. Al realizar la investigación previa de análisis para escribir adecuadamente sobre este tema, me doy cuenta de que hay algunas situaciones que no he logrado resolver, por lo que las presento aquí igual a como las hallé. Mi meta no es meramente presentar lo que ya se ha escrito sobre este asunto, sino ir descubriendo nuevas situaciones, nuevas características de cómo se realizó la campaña antichina en nuestra entidad, nuevas motivaciones de aquella campaña que dirigió la formación económica del Estado de Sonora durante esa época en que se formó el Sonora que conocemos.

Debo agregar que toda la información aquí presentada se basa en investigaciones que he realizado, de ninguna manera podría acusárseme de inventar situaciones o sucesos. Estas investigaciones se basan en documentación de primera mano. Por ejemplo, una fuente fundamental para la realización de lo aquí presentado se basa en los papeles del principal actor de esa campaña que tuviera su base precisamente en Magdalena. Este actor fue don José María Arana, quien fuera el principal dirigente de las campañas antichinas en Sonora, Baja California y Sinaloa. Esos papeles, sus originales, se encuentran actualmente en la sección de Colecciones Especiales de la Biblioteca Central de la Universidad de Arizona. Comprenden más de un metro de documentos que van desde 1904 hasta 1921.

Quedan varias dudas que no he logrado resolver, de las que mencionaría, entre otras, las siguientes: Si Arana fue alcalde de Magdalena a finales de la segunda década del siglo XX, surge entonces la pregunta ¿porqué no logró, cuando fue autoridad municipal, avanzar en aquella campaña que había logrado ese crecimiento tan enorme durante los años previos?

¿Porqué en la memoria colectiva del Sonorense existen recuerdos del actuar público de los chinos que no se encuentran acordes a lo virulento de las campañas expresadas en el periódico de Arana, "Pro Patria": entre los que mencionaría el pilón que forma parte ya de nuestro léxico regional, o el caso de que al terminar la cosecha de algún sembradío, los mismos chinos permitían que la gente menesterosa de esa región cosechara lo que había quedado de aquella siembra? ¿Porqué existe en el imaginario colectivo del habitante de la región la percepción de un pecado original, de una acción oculta que ha permanecido a través del tiempo así, escondida con los bienes que quedaron en Sonora de los chinos?

Pero por encima de todo: ¿Qué razones llevaron al gobernador Interino del Estado a emitir un juicio tan lapidario como el que lanzara en su oficio respuesta dirigido al mismo Arana, del 4 de diciembre de 1917, en contra de lo expresado por éste en su periódico "Pro Patria", en la que dice, por ejemplo:

"... el pensamiento capital que ha manifestado usted al pretender hacer uso de nacionalismo sincero en la cuestión que persigue, o más bien que parece perseguir [énfasis mío] ... si esa prensa para exponer sus ideas hace uso de un léxico tabernario, sembrando ultrajes e insultos a nuestras propias familias, no tenemos ni el más leve derecho para reclamar el dictado de civilizados... ?



domingo, 18 de diciembre de 2016

La masacre de chinos en Torreón

Frederich Simpich
Una cita del reporte del entonces cónsul estadounidense en Nogales, Frederick Simpich, sobre el asesinato, aquí, de un comerciante chino el 22 de junio de 1913, nos ofrece información acerca de las causas de la animadversión mexicana contra los chinos: "En mi opinión, y en la de todos los habitantes de este lugar que conozcan la actitud de la clase baja de los mexicanos hacia los chinos..." O como también los definiera Ricardo Flores Magon en el periódico "Regeneración," "los hombres de negocios en pequeño, que guardan resentimientos por la monopolización extranjera de los intereses económicos."  O sea que los orientales de inmediato despertaban manifestaciones negativas, se puede decir casi exclusivamente entre las clases más desposeídas de mexicanos.  ¿Porqué era eso?

En primer lugar estaban "las costumbres" o cultura de los chinos. Pero además, estaba la enorme visibilidad de sus actividades económicas que los situaba en contacto diario con los mexicanos más pobres.

Si analizamos la mayor masacre de chinos que haya ocurrido en México durante la época revolucionaria, que aunque no ocurrió en una zona fronteriza, su magnitud merece que la recordemos aquí: La Matanza de Torreón, Coahuila, durante la cual 303 chinos fueron muertos en una orgía de sangre que duró el 14 y 15 de mayo de 1911, y fue realizada por fuerzas maderistas.  ¿Qué llevó a esa matanza?

Argumedo
La ciudad de Torreón tenía entonces una población aproximada de 35,000 personas, de las que entre 600 o 700 eran chinos.  Sin embargo, formaban la más prominente y próspera minoría de la región. Realizaban una amplia gama de actividades comerciales, que incluían, entre otras, abarrotes, lavanderías, el cultivo de vegetales y  manejaban bienes raíces, etc. Es decir, eran muy visibles lo mismo que en Sonora, además de poseer un hotel y un banco. Todo eso se acabó con la masacre.

Bueno, durante un mitin realizado el 5 de mayo anterior, o sea unos pocos días antes de la masacre, en la vecina ciudad de Gómez Palacio, Durango, aunque sólo un río, el Nazas, la separa de Torreón, Jesús C. Flores, un líder maderista pronunció un discurso nacionalista que atacaba a los ricos residentes extranjeros de México, en especial a los chinos, que abusaban de las clases trabajadoras mexicanas. En particular, durante su discurso Flores atacó a los chinos por "...haberse apoderado aún del trabajo de las mujeres, privándolas hasta de su medio de subsistencia..." 

Este, y otros signos de que habría violencia, ocasionó  la publicación de una circular en la que se alertaba lo que vendría: "Hermanos, atención! ¡atención!    .... Es muy probable que durante la batalla se separe una multitud de entre los combatientes para saquear las tiendas..."

En aquel entonces, la guarnición de 700 federales de Torreón se encontraba al mando del general Emiliano Lojero, quien, al verse superado en número, junto con el entonces jefe político de la ciudad, Francisco del Palacio convocó a comerciantes, cónsules y grandes empresarios a una reunión que se celebró en la Asociación Reformista del Imperio Chino. Se ha creído, erróneamente,  que el Gral Pancho Villa formó parte de los atacantes, lo cual es un error, ya que éstos estuvieron dirigidos por Benjamín Argumedo.

Durante el ataque, los maderistas forzaron a los chinos a darles alimento, agua y los despojaron de su dinero, monturas, aperos y herramientas de albañilería. Argumedo ordenó a sus tropas el asalto al Banco Wah Yick; ninguno de sus ocupantes salió vivo.

La abigarrada bandera imperial china: un dragón azul transversal, que tiende las garras hacia una luna
roja, fue arrancada de su asta y despedazada en la calle.

Emilio Madero–hermano del que sería Presidente de México– y el coronel Orestes Pereyra,
giraron enseguida la orden de impedir el asesinato de más chinos y concentrar a los sobrevivientes en el cuartel maderista, aunque baste decir que duró dos días hasta la llegada del Comandante Madero, quien terminó con la violencia haciendo uso de la fuerza militar que llevaba. Esta aniquilación fue antecedente de lo que sucedería en Sonora poco después. Pero el espacio se termina, y en el próximo artículo tocaré a nuestra región.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Continúan los escándalos fronterizos en Nogales por el problema chino

En el segundo escándalo por acusaciones de corrupción en el trato de chinos después del otro en que se vieron involucrados prominentes funcionarios mexicanos y en que nogalenses notables, tales como Cirilo Ramírez o Ismael Padilla, Maytorenista que llegaría a ser Gobernador Interino de Sonora, también salieron salpicados; éste otro ocurrido en 1901, en que ahora el acusado era el nuevo Colector de Aduanas de Nogales, William M. Hoey, la obligación del gobierno federal estadounidense era integrar un equipo aparentemente incorruptible. Así fue cómo el Depto de Justicia trajo a Nogales al Fiscal General del Este de Texas, Marcus C. McLemore, quien de inmediato ordenó el arresto de Hoey y su posterior enjuiciamiento por corrupción.

Aquí, en Nogales, se involucró en este nuevo escándalo a agentes federales estadounidenses, con una situación tan grave como el secuestro, a punta de pistola, de dos chinos residentes de Nogales, Sonora, Frank How y Ye Kim, para facilitar el proceso contra Hoey.  A How se le "convenció" para que confesara en el juicio contra Hoey haberle pagado a éste alrededor de $1,000 en sobornos, mientras que Kim diría que habia visto a Lee Sing pagarle otros $800.  La idea sería probar que el Colector de Aduanas hubiera permitido, ilegalmente el ingreso a Estados Unidos de un número de chinos. Con estas "confesiones" se preparó el juicio contra Hoey.

Sin embargo, la mentalidad de los fronterizos, escéptica y proclive a las confabulaciones, se alentó cuando el Inspector de Aduanas de Tucsón, Benjamin F. Jossey, un incorruptible perseguidor de chinos, aliado de Hoey en su lucha contra el contrabando de orientales, murió de un balazo auto infligido, accidentalmente según unos y según otros en forma deliberada, tras verse involucrado en el asunto.

Hanna y McKinley
trinchando el pavo de la Presidencia
Por otro lado, estaba la versión de los defensores de Hoey, quienes decían que éste no tenía necesidad de una fuente alterna de ingresos, ya que descendía de una familia rica. Agegando a lo anterior, en Tucsón corría el rumor que los problemas de Hoey no eran sino un plan elaborado en Phoenix para ayudar a una posible campaña presidencial estadounidense del Senador  Marcus A. Hanna, un promimente miembro del Partido Republicano, senador por Ohio, además de hombre de negocios, aliado y brazo derecho del Presidente estadounidense en ese momento, William Mc Kinley., y quien habia contribuido enormemente a la campaña política de Mc Kinley.

Esto se debía a que, de acuerdo con un reporte de prensa del que se supo por entonces, el administrador nogalense, Hoey, había escrito una carta de apoyo al Senador Albert J. Beveridge, de Indiana para la Presidencia estadounidense. Entre paréntesis, Beveridge destacaría como historiador, además de ser uno de los principales impulsores del Partido Progresista que llevó finalmente a Teodoro Roosevelt a la Presidencia estadounidense. La interpretación era que ahora el grupo de Hanna se quería cobrar ese apoyo.

Ya durante las audiencias previas al juicio, se intentó probar que Hoey había ayudado a 10 chinos que entraron a Arizona, cierta noche cerca del panteón de Nogales. Sin embargo, cuando les tocó declarar a How y Sing, éstos describieron su secuestro en Sonora, desdiciéndose de lo que habían confesado anteriormente, con la consecuencia de que ambos fueron liberados y de inmediato huyeron a Sonora.  Con ello, el caso contra Hoey quedó desmembrado.

Teodoro Roosevelt en 1901.
Pasó el tiempo, y en el juicio, que se llevó a cabo hasta 1902, como era de esperarse, el resultado fue que se declaró inocente a Hoey.

Para entonces, el Presidente estadounidense, William McKinley había nombrado a Frank  L Doan, de Ohio, para que reemplazara a Hoey en la Aduana de Nogales, nombramiento que fue confirmado por el Senado Estadounidense el 10 de diciembre de 1901.

Sin embargo, sucedió lo inesperado, y McKinley fue asesinado cuando acababa de iniciar su segundo periodo presidencial estadounidense, en septiembre de 1901, después de lograr el triunfo en la Guerra Hispano-Estadounidense, de promover tarifas proteccionistas de la industria de esa nación y de mantener el patrón oro, rechazando en consecuencia la herramienta de la inflación en la guerra financiera mundial. Con su muerte, su proyecto quedó desbaratado.

Lo reemplazó en la Presidencia Estadounidense Teodoro Roosevelt, y de esta manera fue cómo las ideas progresistas, promovidas por Hoyd, quien continuaría promoviendo el desarrollo minero en Sonora, ideas que se oponían  a los proyectos políticos de McKinley o de Hanna, surgieron nuevamente.

Sin embargo, la presidencia de Teodoro Roosevelt no sería la respuesta definitiva para el problema social chino, o aún el del papel que tendría Estados Unidos en el concierto mundial. aunque sí fue un preparativo de la respuesta de esa nación al complejo mundo que anunciaba el siglo XX.

Esto se daría años más tarde a través de la fórmula socioeconómica mundial de Woodrow Wilson, ya durante la revolución mexicana, solución que desembocaría a su vez en a la "pax americana. " Sin embargo, no es ese el tema de estos artículos sino el de los Chinos en Sonora. Debo decir, sin embargo, que los escándalos fronterizos, nogalenses muchos de ellos, continuarían hasta que México decidió en la década de 1930 darles una solución definitiva. Sin embargo, ese será otro tema, por lo que allí se queda esta disgresión.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Escándalos Aduanales en Nogales

En el artículo anterior de esta serie me asomaba a la serie de escándalos en los que se vieron involucradas las autoridades aduanales locales con el problema de los chinos. La primera fue la acusación contra el Colector de Aduanas estadounidense de Nogales, Harry K. Chenoweth, en 1899, quien acababa de cumplir apenas dos años en esa posición, ya que la había asumido el 31 de marzo de 1897.

Harry K. Chenoweth
En este primer caso, el agente especial W. M. Pullman le arrestó y se iba a realizar un juicio para determinar su culpabilidad o no. Sin embargo, cuando se intentó obtener la declaración de un chino, Lee Sing, que vivía en Nogales, Sonora, acusado de participar en la red de contrabando, dijo, para evadir verse implicado,  que era ciudadano mexicano.

Luego, el Comisionado de la Corte Territorial de Arizona, Leander Mix, quien casaría con Dolores Escalante, lo que lo hacía cuñado de Chenoweth, además de cuñado del exgobernador de Sonora, Ramón Corral, intentó redactarle un amparo a Sing para evitar que participara en el proceso, aunque se le hizo ver que  era domingo y que no se acostumbraba redactar amparos durante los fines de semana, a menos que se pusiera en peligro la vida del acusado con la omisión, argumento al que le agregó el agente Pullman que si se liberaba al chino, éste sería inmediatamente reaprehendido y quien le ayudase sería muerto. Así de grave era la situación

El resultado fue que se acordó llevar a Lee Sing a Tucsón, para realizar el juicio alli, aunque poco después se recibía en Nogales un telegrama en donde el Secretario del Tesoro estadounidense decretaba, aparentemente  en una decisión retroactiva, que a partir del 5 de julio de ese 1899 William M. Hoey reemplazaría a Chenoweth en su posición. Así, se creyó que el asunto quedaba en el pasado.
William Hoey

Pasaron aproximadamente dos años cuando también el nuevo Colector de Aduanas de nogales, William M. Hoey se vió envuelto en otro escándalo parecido, aunque probablemente sirva para ilustrar de quien se trataba, la siguiente nota explicatoria:

Hoey era miembro de una familia calificada como respebable en Indiana y tenía, entonces, 29 años de edad. Había sido Administrador de la Siderúrgica de Midland, además de que se decía que tenía un ingreso independiente.

Su entrada en la política había consistido en haber trabajado previamente en el Partido Republicano en Indiana. Inmediatamente, tras asumir su nueva posición en Nogales, se había dado a la tarea de combatir el comercio de chinos con algunos resultados espectaculares. Sin embargo, el mes de agosto de 1901 los nogalenses supieron que había sido arrestado, acusado del contrabando de chinos a Estados Unidos.

El asunto había empezado así: a principios de 1901, GeorgeW. Webb, empleado de la aduana nogalense, le escribía a un Agente Especial del Depto del Tesoro en El Paso, TX. acusando a Hoey de aceptar mordidas, y en mayo siguiente llegaba a Nogales el agente encubierto Henry C. Dickey. Frente a éste, Webb propuso llamar a Hoey a su cuarto de hotel para que escuchara la confesión que le haría.

Y aunque la situación está confusa, mientras estaba escondido Dickey, Webb le dijo a Hoey que quería entrarle al negocio de pasar chinos por la frontera, y conforme fueron pasando las semanas, Webb le fue entregando a Dickey cheques y cartas personales  que comprobaban las acusaciones.

El espacio se me agota, sin embargo, y aún queda mucho por conocerse de este caso, así que prometo terminarlo en el siguiente, para seguir después continuar con los efectos de la revolución sobre el problema chino.