domingo, 25 de septiembre de 2016

Nogales entre 1930 y 1935


Debido a la extensión del tema divido esta década en tres o más artículos.  La primera fase estuvo relacionada con el derrumbe de la bolsa que aquí, por ser frontera, se había empezado a manifestar desde 1929, al igual que en Estados Unidos. Este será el periodo de este primer artìculo.

Sin embargo, lo principal de la crisis se dejó venir ya entrada la década, en 1930. Primero, a través de  una recesión económica mundial. Empezando el año se decretaron leyes en los EUA que gravaban las exportaciones sonorenses, al mismo tiempo que bajaba el precio del ganado, de los vegetales de exportación y del cobre, lo que acarreó el despido de muchos trabajadores sonorenses, y aquí, en Nogales se vivió la deportación de los EUA de otros tantos miles de mexicanos.

Si  en 1930 por la Aduana de Nogales se importaron $11.5 millones de pesos y se exportaron $35.6, todos los cuatro años siguientes las cifras correspondientes anduvieron en alrededor de $5 millones en importaciones y $9 (en 1934) en exportaciones; mientras, la exportación ganadera sonorense, que en 1930 había alcanzado los $8.2 millones, los años siguientes andaría en alrededor de $1.5.

Los expulsados, que poco después alcanzaban los 5,000 mensuales por Nogales, se argumentaba que les quitaban los empleos a los arizonenses, y provocó que fueran vistos con malos ojos, aunque la orientación xenofóbica se orientó después hacia los asiáticos, pero ese será tema de otro artículo, por  lo que no debemos adelantarnos y cubramos la primera mitad de esa década.

También, los primeros días de 1930, el ex alcalde nogalense, Astolfo Cárdenas, le informaba al ayuntamiento que la Compañía Constructora de Sonora, de la que era Presidente, intentaba desarrollar la Colonia Altamira, para lo que vendería allí 132 casas, mediante mensualidades de $12 dlls. y por eso pedía exensión de impuestos municipales para el sorteo, y aunque no se le concedió lo que solicitaba, por esas mismas fechas el nuevo alcalde pidió permiso al ferrocarril para construir un puente que uniera

"... la cañada del Polvorín con la prolongación de la Calzada Alvaro Obregón [donde] ya existe un crucero...", 

a lo que le contestó la compañía estableciendo condiciones para la entrada de los habitantes de la nueva colonia, situada frente al Polvorín, hacia lo que hoy es la calle 5 de Mayo. También por esas fechas estaba por comenzar la construcción de un edificio propiedad del gobierno del Estado en el sitio donde estuviera el Teatro Hidalgo, y que sería dedicado a las oficinas estatales en Nogales. Se trata del actual Edificio del Estado.

También por entonces fue establecida en Sonora la Dirección General de Salubridad Pública y para complementarla, entró en funcionamiento el Código Sanitario; mientras, en relación a la prostitución, por esos mismos días las matronas de la zona del carricito se quejaban del clandestinaje que se ejercía en toda la ciudad.

Al mismo tiempo, los vecinos de la Arizona le pedían al presidente que se construyera una escuela nueva allí, ya que la actual era muy pequeña, además que el maestro que tenían murió de tuberculosis; pero no sólo pidieron, informaron también que José Wise, dueño de la Arizona, ofrecía ya un terreno y cooperaría para la construcción .

Poco después, el 14 de marzo, se autorizaba la construcción de un hospital en el terreno donde se encontraba el Corralón municipal, por la actual 5 de Febrero.

Pero las calamidades no vinieron solas, ya que el clima se portó inclemente en toda la región. Ese año, las inundaciones de agosto en Nogales fueron terribles, con el resultado de 5 vidas perdidas, además de enormes daños en las construcciones. En educación, se inauguraba la Escuela Covarrubias, que junto con la escuela Zeferino Gil Lamadrid vendrían a aliviar en algo la enorme demanda estudiantil nogalense, que para el año siguiente, se calculaba que contaría con 3,080 alumnos.

Para enero de 1931 se iniciaba la construcción de la carretera entre Nogales y Guaymas, aunque de todos modos el panorama económico era pésimo debido a las repercusiones locales de la crisis financiera mundial, además de que continuaba la invasión a Nogales de mexicanos expulsados, al mismo tiempo que las lluvias del invierno arruinuaron la cosecha de tomate de Sonora y Sinaloa.

Pero Nogales seguía creciendo. En febrero se declaraba dentro de la ciudad a la Col. Moderna; mientras que el Pastor Roque Ortíz construía un templo evangelista en Obregón 468. Ese mismo año era construido un "... campo de aviación ..." entre el puerto de Encinas y Agua Zarca, y poco después, a las 2:30 de la mañana, un incendio terminaba con el centro mismo de Nogales. El Teatro Royal y el Casino Internacional, entre otros negocios, desaparecieron por las llamas. Estaban situados alrededor de la Plaza 13 de julio. Unicamente quedó en pie el Banco Mercantil Agrícola.

A este incendio. le siguió el cierre definitivo de las puertas del Banco de Sonora y después, en Nogales, Az. el Sonora Bank and Trust Co y el Nogales National. El único que se salvó fue el First National.

En septiembre de 1932 había sido inaugurada en Magdalena la carretera entre Nogales y Guaymas, y un año después comenzaba la canalización y enderezamiento del Arroyo Los Nogales para evitar inundaciones futuras, obra que además evitar los estragos de las inundaciones periódicas sobre Nogales, ofrecía empleo a  los trabajadores locales, y sería concluida en 1935.

domingo, 18 de septiembre de 2016

Nogales en vísperas de la Depresión Económica Mundial.

Después de la revolución mexicana, la atención de los gobiernos nogalenses se dirigió principalmente a promover la educación, primaria en el caso local, ya que escuelas de educación media superior aún no había localmente. Asi fue cómo, en abril de 1926, se intentaba comenzar la construcción de una nueva escuela en la recién poblada Colonia Buenos Aires, y para julio el ayuntamiento se orientaba a dotar a Nogales de más aulas escolares: en la escuela Melchor Ocampo, situada en la nueva Colonia Municipal u obrera, se instalaría la escuela Tipo de Hermosillo. Además se rentó un local en la Colonia Moderna para establecer allí la escuela Melchor Ocampo que habìa sido entregada al Gobierno del Estado. Por otro lado, se compró la casa de Lelevier en la Loma de la Cruz (en la calle Pierson, arriba del cerro, en donde hoy se encuentra la Escuela Madero) para adaptarla como escuela primaria federal urbana. Todo ello se orientaba a dar cabida a los estimados 995 estudiantes que habría en septiembre, principalmente de estudiantes de las nuevas colonias nogalenses.

Además, dentro del ámbito económico y dirigidos principalmente al turismo, surgieron otros bares más selectos, bares que estaban dirigidos a otro tipo de clientela, con empresas tales como el Club Azteca, abierto el 1 de mayo de 1926, adyacente al nuevo edificio de la cervecería, y un mes después la "Cantina y Cabaret Cosmopolitan, con un restaurante anexo", administrado por Ignacio Félix, en el edificio que aún hoy es icónico de lo local, la esquina de las calles Internacional, Elías y actual Ruiz Cortines, que entonces se llamaba Calle Colón.

Nogales, Sonora, crecía nuevamente en población durante esa década después de los años álgidos de la guerra. Si había 12.5 nogalenses en 1920, 10 años después éramos 15.5. En primer lugar, este crecimiento se debía a la llegada de los deportados de Arizona; en segundo, debido a los expulsados de la guerra cristera (1926-1929) que llegaban de Aguascalientes, Colima, Jalisco, Michoacán y partes de Durango, Guanajuato y Zacatecas, o sea la antigua región Chichimeca.

Y relacionado con ello, el 31 de julio de 1926, largas colas de fieles asistían por última vez a la iglesia de la Purísima Concepción antes de que fuera cerrada por las autoridades eclesiásticas debido a la persecución callista, clausura que duró hasta 1928.

Sin embargo, ese panorama fue frenado por acontecimientos auguradores de una nueva crisis nacional. Primero, Alvaro Obregón fue reelecto como Presidente de la República el 1 de julio de 1928 y asesinado 17 días más tarde, lo que llevó a la renuncia del Presidente Plutarco Elías Calles y el nombramiento de Emilio Portes Gil como presidente interino.

Fotografía periodística nogalense,
tomada durante el levantamiento renovador.
 Pero eso no fue todo. En marzo de 1929 explotaba la rebelión escobarista, auspiciada por los antiguos obregonistas, y empezando el mes, el Gral. Manuel Aguirre, al mando del 64 Regimiento, se apoderó de Nogales sin disparar un solo tiro.

En represalia, las fuerzas federales desde Naco enviaban diariamente un avión a bombardear a los rebeldes de la llamada revolución renovadora, dejando caer sus proyectiles sobre Nogales, casi siempre sin hacer ningún daño, recibiendo desde los techos y cerros nogalenses una fusilería que no logró hacerles daño.

Las únicas excepciones fueron la muerte, el 19 de abril de una mujer, asustada por las explosiones de las bombas; y el 1 de mayo ocurrio el mayor ataque aéreo a Nogales: tres aviones federales dejaban caer doce bombas, hubo 2 muertos, 2 heridos y un avión derribado. Ese fue el final del levantamiento.

domingo, 11 de septiembre de 2016

Nogales hasta 1925

El primer día de 1920 aparece en el periódico oficial del Estado la Ley No 23, que eleva a Nogales a la categoría de ciudad. Sin embargo, hay entonces una enorme disparidad en el ingreso y egreso de las arcas municipales. Por ejemplo, ese mismo año, el gobierno del Estado grava la producción de licor hasta en $5,000 anuales y los permisos para cantinas entre $300 y $700, con impuestos mensuales que algunas veces alcanzan los $200.

Ese año de 1920, en Nogales cada casa de prostitución local paga $100 mensuales en impuestos municipales, sólo superados por Juan Lung Tain y Cía. con $200, e igualados por: Andrés Bunsow, Donnadieu Hnos., Alfredo Cuanway, Yick Chong y Wah On Chong, que son casas comerciales tradicionales. Para 1924, las fábricas de cerveza, debido a la entonces reciente construcción de la que conocemos hoy como edificio de la Malta, situada al Norte de la Secundaria Número Uno, a la entrada a la Colonia Granja, pagan en Nogales entre $100 y $500 mensuales, que es un impuesto igual  al de la Compañía de Abastecimiento de Agua o la de Electricidad, empresas privadas que abastecen a toda la población.

Consulado Chino, en la esquina de Campillo e Ingenieros
Por entonces, la población de origen Chino es muy importante localmente, por lo que el gobierno municipal le asigna la cuadra situada por la Calle Ingenieros, entre Campillo y Ochoa, para convertirla en el Barrio Chino. Allí se celebrarán los carnavales chinos, en los que las lámparas de papel y los dragones alegrarán la cuadra. Toda esta actividad estará encabezada por el edificio del Consulado de China, situado en la cuadra de la Campillo y Ochoa, en donde estuvo un hotel hasta fechas recientes.

Pero regresando a la crónica que es el tema de estos artículos, en 1921 se inicia la instalación de la tubería de agua por la Cañada Héroes hasta el panteón; se acuerda abrir la Calle Vázquez, por estar ya muy poblada, y son removidas las fondas que había por la Calle Ochoa, en la pared sur del Mercado Municipal (edificio situado en la esquina noroeste de la actual Obregón y Ochoa), además de que son retirados todos los expendios de fruta y refrescos que había en la plaza 13 de julio y en las calles, además que se adquiere un camión para limpiar calles y tareas similares. Todo lo anterior nos indica un esfuerzo del gobierno municipal para mejorar el aspecto de la nueva ciudad y así mejorar su aspecto.

En sesión del 8 de diciembre de 1922, Cabildos autoriza al munícipe a cambiar el rastro a otro lugar más adecuado que el del arroyo del carricito, donde se encuentra. Este será construido en 1923 en un terreno situado sobre la actual calle 18 de marzo, cerca del actual edificio de CECUN, lo  que nos indica que se piensa ya que Nogales no crecerá mucho más hacia el Sur. También, empezando 1923 el gobernador autoriza la apertura del nuevo Panteón Nacional, conocido actualmente como Panteón de la Reforma.

Nogales cuenta para 1924 con un hospital nuevo, denominado “del Socorro”, construido por la Junta de Beneficencia Privada al final de la Calzada América (en donde hoy se encuentra el SEMESON, en la entrada a la Colonia Granja), y en junio  de ese año en un esfuerzo privado, son abiertas las escuelas nocturnas para adultos de ambos sexos; estas dos actividades culturales están dirigidas por Luis y Emélida Carrillo, así como por Natalia Suárez, quienes después de haber estudiado la High School en Los Ángeles decidieron regresar a Nogales y enseñarle a “las masas populares” algo de lo que habían aprendido.

Ya terminando el año, el Síndico propone que se declaren urbanizados los terrenos de las colonias: “Moderna, Municipal, Municipal Anexa, Rosario, Bolívar, Buenos Aires y Reforma," y un mes después Chris D. Kerson, James Alexander y Nick Kerson constituyen la sociedad Kerson, Alexander y Compañía con un capital de $18,000, ya que a principios de 1924 habían rentado La Caverna como restaurante.

Por otro lado, también ese año se autoriza la construcción de un puente sobre la Calle Pierson, entre Arizpe y Morelos, o sea cerca de la Plaza Niños Héroes, ya que para entonces el número de vehículos se ha incrementado enormemente en la nueva ciudad, debido a que el arroyo que pasa por allí interfiere con el creciente tráfico vehicular debido a que ya hay 30 carros de sitio y 165 autos particulares, de los cuales unos 18 son troques. Nogales, cuenta para 1925 con una población de aproximadamente 15 mil habitantes. Con disparidades y desajustes, esta población crece nuevamente después de la revolución.

domingo, 4 de septiembre de 2016

Nogales hasta 1920

Al incidente internacional del 27 de agosto de 1918 le sucede un periodo de aproximadamente una década que se caracteriza por intentos de reconstrucción económica y social en esta población.

Ya en 1918, como indicador de que la orografía nogalense dictaría hacia dónde se dirigiría el crecimiento futuro de Nogales, tendencia que aún hoy continúa, surgían dos colonias hacia el Sur del Fundo Legal original. La colonia obrera, situada al Este de la vía férrea, y la Moderna al Oeste, colonia esta última que será  la más cara del Nogales de entonces: ambas se extienden hasta la actual calle 5 de Mayo, en donde se encontraba el polvorín, y mientras que la Colonia Obrera sigue la arquitectura tradicional nogalense, de una ventana y una puerta alternas, protegidas ambas por mosquiteros; por otro lado la Colonia Moderna se poblará por casas estilo Califonia, con su abundancia de tejas, con su profusión de arabescos formados con el estuco que era utilizado en las paredes.

Ese mismo año de 1918, en marzo y a iniciativa del presidente Peñaloza se forma la Junta de Mejoras Materiales y es nombrado el Gral. Obregón para encabezarla; ésta, para conseguir recursos económicos exhibe, después del incidente internacional del 27 de agosto, una película propiedad de Obregón, titulada 8000 kilómetros en campaña; era un documental filmado durante el inicio de la carrera militar de Obregón y realizado por los Hnos. Avitia, película que cubre toda la campaña del Pacífico revolucionario. En abril es reabierto el templo de la Purísima Concepción bajo el cuidado del párroco José M. Pablos, y en junio es inaugurado un cine nuevo frente a la Plaza 13 de julio, el Lux.

Durante este periodo de reconstrucción fronteriza, los principales problemas locales fueron la prostitución y el comercio del licor, enmarcados por una paupérrima economía municipal. Así surge una curiosa mecánica de acciones definida por los vaivenes de la política local: las administraciones municipales duraban un año, y mientras una combatía este comercio, la siguiente venía a deshacer lo logrado, y para cuando el gobierno del Estado intervenía para remediar la situación (en caso que lo hiciera), ya había cambiado la administración municipal nuevamente y el regaño le tocaba a otro presidente que tenía que empezar otra vez desde cero.

El 10 de junio de 1919, la circular número 158 del gobierno del Estado informa que a pesar que se prohibió la fabricación de licores, ésta continúa, por lo que ordena que en lo sucesivo sea pasado por las armas cualquier fabricante o traficante en licores, aunque 10 días después otra circular, la 163, declara que queda sin efecto esta ley, no así la campaña contra los fabricantes de licores. También por entonces, Ramón L. Siqueiros y Pedro García sostienen unos pequeños “carros tranvía... para el tráfico público” de la creciente población.

El 28 de octubre, una manifestación despide en la estación del tren a Álvaro Obregón, que parte a iniciar su campaña para la presidencia de la república dejando a Ignacio Gaxiola a manejar su negocio de importaciones y exportaciones.. Ese mismo mes se presenta un nuevo reglamento municipal de prostitución.

A fines de 1919, debido a que Nogales alcanza ya una población que se estima en 8,000, hay 127 giros mercantiles, 4 casas de comisión, 11 agencias aduanales, y el movimiento comercial pasa de $800,000, se envía la solicitud al Congreso del Estado para que Nogales sea declarada ciudad.

martes, 30 de agosto de 2016

Gerardo Pesqueira

Se ha sostenido en algunas ocasiones que el incidente internacional del 27 de agosto de 1918 tuvo como causa inmediata que  el originador del mismo era sordo. Esto es una falsedad que ha sido perpetrada durante estos años.

Zeferino Gil Lamadrid, a quien  le tocó ser el causante del incidente no padecía absolutamente en nada  de sus facultades auditivas. Podriamos pensar que quien sostenía esa versión lo hiciese de buena fe, pody pensaríamos que  al escuchar los disparos del guardia estadounidense se arrojó al piso, y en algunas interpretaciones se le atribuyó a sordera el que no hubiera atendido los llamados de los guardias estadounidenses. Sin embargo, como digo, Zeferino no fue sordo.

Sin  embargo, la versión de que un sordo provocó el incidente internacional, después fue modificada, diciendo que Gerardo Pesqueira, era el sordo y que estuvo relacionado con éste. Pero Pesqueira ni siquiera  participó entonces.

Ese es el nivel de desconocimiento de lo sucedido, desconocimiento que me llevó a escribir este artículo. Gerardo Pesqueira vivía en una casa de cantera, ya desaparecida, con techo de cuatro aguas que estuvo situada arriba del cerro, en el extremo Sur de la calle Elías. Hijo de Ignacio Pesqueira González "El Butaco" y de Manuelita Araiza, fue miembro de una familia numerosa como era común entonces, 7 hermanos y seis hermanas en total.  Su Padre era dueño de la mina de Planchas de Plata y su hermano, Walterio Pesqueira, acababa de ser el Administrador de la Aduana de Nogales y sería alcalde de esta ciudad en 1923.

La Relación de Gerardo Pesqueira en este incidente internacional del 27 de agosto de 1918, ocurrió tiempo después, cuando el 9 de febrero de 1920, a las 6 de la tarde, le informaba el presidente al gobernador en un telegrama:

“Persona inexperta sin medir compromiso trató evadir acción celadores americanos, quienes para hacerse obedecer de profugo dispararon sobre él, poniendo en peligro vidas [de] este lado, hiriendo proyectil accidentalmente [a] Gerardo Pesqueira en muslo”. 

Al saber lo ocurrido, nuevamente como había ocurrido en 1918, la población de Nogales se lanzó a las calles pidiendo armas para defenderse, aunque ya al anochecer le informaba el Presidente Municipal al Gobernador en un telegrama: “...a pesar emoción pueblo ensobervecido [sic]  todo arreglose bien debido a buenas amistades con altos jefes militares [estadounidenses]. Población encuentrase en completa calma esta hora.” Así fue cómo la agonía de Gerardo Pesqueira duró hasta el día 12 de febrero,  cuando falleció a las 6:50 PM.

El domingo 13 de febrero de 1920, a las 9 AM, un desfile escolar, seguido de una ceremonia oficial en el Palacio Municipal celebraba que Nogales hubiera sido declarada ciudad. Lo único que manchó ese festejo fue  la marcada ausencia de los miembros de la Alianza Hispanoamericana, que era entonces la asociación más importante de Nogales, quienes se encontraban de luto debido a la “... pérdida irreparable de nuestro consocio Gerardo Y. Pesqueira, quien dejó de existir ayer a las 6:50 PM” 

Un día después, el lunes 14, pasaba a territorio mexicano su cadáver, siendo recibido por la población entera de Nogales, que acompañó su féretro al panteón del Rosario ese mismo día, a las 4 PM. Y aunque este camposanto estaba clausurado entonces debido a la enorme cantidad de fallecidos por la pandemia de Influenza Española, se obtuvo una dispensa especial del Gobernador del Estado, para permitir su inhumación allí.

lunes, 29 de agosto de 2016

Las consecuencias del 27 de agosto de 1918

Antes de iniciar este artículo, debo agregar, para mayor información, un dato que, por un lado me lo ofrece la creciente información de las redes de Internet, que me informa que la participación militar estadounidense durante este incidente fue de poco más de 800 soldados.

Por el otro lado, platicando con el Tte. Corl. Miguel Angel Murillo Lagunas, durante la ceremonia de conmemoración, me decía que esta cifra es extremadamente alta, ya que el enfrentamiento fue entre esa fuerza militar y la población civil desorganizada de Nogales. 


Todo lo anterior me llevó a recordar que, de chico me decían en mi casa que el cerro de la Cruz, que se encuentra situado al Sur de la entrada de la Buenos  Aires, se veía pardear del número de soldados que había sobre el mismo. Ahora entiendo la razón.

Si recordamos que por esa fecha Nogales tendría una población de aproximadamente 10 mil habitantes, la cantidad de soldados equivaldría más o menos a uno por cada diez nogalenses, hombres mujeres y niños. Eso hace aún más valiente la defensa civil nogalense de esa fecha del territorio nacional.  Pero regresemos a la crónica.

Un día después del martes 27 de agosto de 1918, a mediodía llegaba a Nogales el gobernador de Sonora, Gral. Plutarco Elías Calles, y a eso de las 3 PM se entrevistaba en el Puente Bonillas con el Comandante Militar de Arizona, Gral. DeRosey Cabell, en cuya reunión se acordó abrir la garita internacional por el resto del día.

Esa noche, alrededor de las 10 se hacen unos 30 o 40 disparos desde el cerro situado al oeste de Nogales hacia Nogales, Az., uno de los cuales hiere ligeramente en un brazo a un soldado estadounidense, por lo que sus compañeros hacen disparos de ametralladora hacia el lado mexicano, y en respuesta Calles establece la ley marcial del lado sonorense. El jueves a las 6:30 AM. el soldado que había sido herido en el brazo dispara sobre un mexicano, Refugio García, que caminaba del lado sonorense, hiriéndole también ligeramente.  Horas más tarde, a las 11 se reúnen nuevamente Cabell y Calles, y allí el primero promete arrestar al soldado que había disparado a García y someterlo a corte marcial.

Por otro lado, el cónsul estadounidense,  E. M. Lawton, informa que durante la batalla un grupo de sonorenses entraron al consulado estadounidense y habían atacado al Sr. Coley, que trabajaba en el mismo. Se realiza una investigación y se encuentra que anteriormente Coley había trabajado como celador de la Aduana, manifestando siempre muy mal trato con los mexicanos. Debido a las quejas contra él, el Administrador de la Aduana estadounidense había acordado despedirle, aunque esos días de agosto se había recargado mucho el trabajo en el consulado, por lo que se le había empleado desde el día 26, y al saberlo los nogalenses aprovecharon la ocasión para intentar vengarse de él. En consecuencia, la conclusión fue la agresión de los mexicanos había sido contra él y no contra el consulado estadounidense.

Por su lado, Cabell promete también realizar una investigación sobre las causas del incidente. Al realizarse ésta, se concluirá que “los mexicanos resienten el tratamiento rudo y algunas veces lenguaje profano de los guardias aduanales estadounidenses;” además, entre las medidas adoptadas para evitar incidentes futuros se encuentra la de quitarles los rifles a los guardias fronterizos y dotarlos en cambio de garrotes y pistolas, medida que durará hasta los 60 cuando el comercio de las drogas hizo indispensable esta medida.

Por otro lado, se ha sostenido en algunas ocasiones que este incidente internacional tuvo como causa cierta ingerencia alemana en la política mexicana, basándose en el famoso telegrama Zimerman (apellido del entonces Secretario de Relaciones Exteriores de Alemania, y del que copio adjunta una versión después de ser descodificado), que fuera interceptado por el gobierno inglés y hecho público en la prensa, en el que el gobierno alemán, entonces en guerra contra EEUU, prometía ayuda al gobierno de Carranza para que México recuperase el territorio perdido frente a los EEUU. 

Este argumento sostiene la  presencia de espías alemanes en Sonora, los que radicalizarían a la población en contra de los vecinos estadounidenses, explicando que a ésto se debieron los incidentes ya mencionados. 

Sin embargo, la Primera Guerra Mundial terminó a fines de ese año y a pesar de ello continuaron los incidentes entre soldados estadounidenses y civiles mexicanos. Además, jamás se ha presentado alguna prueba de la complacencia de México por esta propuesta.

Como ejemplos notables de la continuación de estas medidas, tenemos que, el 28 de septiembre,  o sea un mes después de los hechos, fueron vistos cruzar la frontera hacia el sur  tres soldados extranjeros por el puente Bonillas, y al ser detenidos cuando caminaban por la vía del ferrocarril, argumentaron primero que eran soldados alemanes, aunque después confesaron ser estadounidenses. 

Unos días antes había sido detenido otro soldado en igualdad de condiciones, mientras que el 1 de octubre cruzaba otro soldado estadounidense, ahora hacia el norte por la calle Juárez, donde no había garita, uniéndose con sus compañeros

De esta manera, continuaron las violaciones estadounidenses a las condiciones del cruce establecidas por aquellos meses, por lo que para evitar problemas el gobierno de Sonora ordenó la construcción de una cerca de alambre para delimitar la frontera. Sin embargo, tampoco esta medida funcionó, ya que los problemas internacionales continuaron, ya que se dio el caso, por ejemplo, de que el 19 de octubre, a las 9 AM, un avión de la fuerza aérea estadounidense hizo varios disparos sobre Nogales, Sonora, aunque sin causar daños, y dos días después un grupo de leñadores mexicanos fue atacado afuera de la población, cerca del panteón del Rosario, por un grupo de soldados estadounidenses quienes les mataron un caballo, y en enero 7 de 1919, otro grupo de seis soldados estadounidenses realizaron otra incursión a México.

domingo, 28 de agosto de 2016

El 27 de agosto de 1918

Veíamos, en el artículo anterior, las disposiciones que fueron exacerbando los ánimos de los nogalenses (estas se pueden ver aqui),  únicamente esperando el momento adecuado para aflorar. Eran alrededor de las 2 de la tarde del 27 de agosto de 1918 cuando un mexicano, Zeferino Gil Lamadrid, caminaba entre las vías del ferrocarril, desde Nogales Arizona hacia Sonora, muy cerca del cruce ferroviario que hay a un lado de la Garita principal.

En la estación del ferrocarril de la vecina población se encontraban el celador A G Barber y el militar William A Tucker, mientras que el soldado William H Klint, cuidando la línea divisoria, estaba un poco más al sur. Además, del lado mexicano de la línea estaban los celadores Francisco Gallego, Andrés Ceceña y Alfredo Galván.

Los estadounidenses creyeron que ocultaba algo debajo de las ropas, según declararían más tarde, por lo que Barber le ordenó en Español por tres ocasiones que se detuviera, aunque sin ser obedecido. Luego sacó su pistola, volviéndole a ordenar hacer alto.

Arriba incluyo un plano de la región del enfrentamiento, mientras que en seguida pongo una fotografía de la misma región. Se ve un ferrocarril cruzando la frontera, mientras que abajo se alcanza a ver el que fuera consultorio del Dr. Priego, y que actualmente es una agencia aduanal. Pero resumamos nuestra crónica.

Al ver la conmoción, se aproximaron los celadores mexicanos, quienes le dijeron al mexicano que no se detuviera. Entonces, el guardia con su rifle trató de cortarle el paso al mexicano, y aquí las versiones difieren, aunque el resultado fue que los participantes  en esta etapa del enfrentamiento fueron heridos, algunos mortalmente, mientras que Gil Lamadrid salió ileso del mismo y se perdió entre la gente.

Vino luego un momento de calma que algunas versiones  hacen durar hasta una media hora, hasta que llegaron de Camp Little (situado cerca de la confluencia de Grand Ave. con Mariposa), un destacamento de soldados de color al mando del Cap. Robert J. Mashburn, quien se dirigió al oeste de Nogales, ordenó colocar una ametralladora arriba del cerro de la Crawford, y envió al Cap. Joseph D. Hungerford a cruzar la frontera para apoderarse del cerro situado al este de Nogales. Y aunque éste fue muerto durante el asalto, sus soldados continuaron avanzando por ese lado del poblado. Además, el Cap. Roy Morledge, quien se encontraba al mando de otra tropa se apoderó del hotel Abadie, desde donde sus soldados empezaron a disparar sobre los mexicanos.

Al escuchar los primeros disparos, el presidente municipal de Nogales, Félix Buenrostro Peñaloza interviene, intentando detener la violencia, aunque es alcanzado por un disparo, quedando tirado en la banqueta hasta que “algunos vecinos , por medio de cuerdas  [lograron meterlo] en la Botica del Dr. Priego”. Y mientras el éste lo atiende, Peñaloza permanece consciente, y según declarará después el Dr. Priego, le dice al doctor que “no vaciló en exponerse a una muerte segura pero en su calidad de Presidente Municipal creyó cumplir con su deber." Y así sucede, ya que fallece unos minutos después por hemorragia interna.

Mientras sucede ésto, el Comandante de la Guarnición de Nogales, Son., Cap. Adalberto J. Abasolo, les ordena a sus soldados no participar en la lucha, aunque reparte rifles a los civiles que acuden a pedírselos, a la vez que afuera de la población un tren con soldados yaquis, al oír los disparos acuden a ayudar, y el Tte. Cor. Enrique Buelna, a su mando, se dirige a uno de los cerros situado al este de Nogales con soldados de caballería a desalojar a los estadounidenses, y así se generaliza el combate hasta que, al obscurecer se ordena  hacer alto al fuego.

Si deseas conocer más sobre este asunto, puedes hacerlo aquí.